retorno en vacaciones

Alrededor de 200.000 emigrantes regresan en el mes de agosto a nuestra comunidad, suponiendo algo más del 30% de los 650.000 emigrantes actuales de Extremadura. 

La mayor cantidad corresponde a los que viven en el País Vasco, desde donde unos 80.000  - el 80% de emigrantes de Extremadura en esa comunidad -. En Cataluña y Madrid, los otros dos lugares en los que viven más emigrantes de nuestra región, las cifras son inferiores, en torno al 20%. También regresan emigrantes procedentes de Alemania, Francia o Suiza, destinos de miles de extremeños en los años sesenta.

Este retorno masivo provoca que durante el mes de agosto pequeños municipios de la región puedan llegar a duplicar su población habitual.

La directora general de Migraciones, Cooperación y Prestaciones de la Junta, Dolores Aguilar, explica que aunque el mes de agosto concentra el mayor "peregrinaje, se tiende a diversificar la fecha de retorno". Se detecta una importante incidencia en Semana Santa, en otoño y en Navidad, aunque el mes de agosto se lleva la palma "porque casi todos viven en zonas industriales donde se descansa en este mes".

Antena del retorno

Para facilitar el regreso de emigrantes está en marcha "Antena del retorno", expresión con la que los responsables de la Junta agrupan las actuaciones "que facilitan la vuelta a su tierra, ya sea en verano o definitiva".

Las ayudas se centran en la vivienda y el transporte, y desde hace unos meses se transmiten a través de un boletín sus novedades e incentivos a las 100 asociaciones de extremeños que hay repartidas por España y de Europa.

La Junta y la Universidad trabajan  conjuntamente para establecer un censo actualizado de los emigrantes extremeños, aunque se calcula que en estos momentos la cifra oscila entre los 600.000 y los 650.000.

Dejan 100 millones de euros

La estancia veraniega de estos emigrantes proporciona a la economía regional unos 100 millones de euros (17.000 millones de pesetas), según cálculos oficiales que hizo hace un par de años la Junta de Extremadura, ya que se estima que gastan una media diaria de 18 euros (3.000 pesetas) por persona.

Por tanto es lógico que uno de cada tres alcaldes (el 33 %) afirme que esa presencia en sus localidades supone un impacto económico fuerte, el 50 % que moderado, y sólo un 17 % lo ve poco importante. Tiendas de alimentación, bares y otros comercios son los principales beneficiarios. Igualmente es apreciable la influencia en el sector construcción, ya que el emigrante procura mantener su casa en buen estado, y en otros casos se hacen vivienda nueva.

Permanecer 15 días en el sur, cuando se viene del País Vasco o Cataluña supone para los hijos, y sus novios, cónyuges, o amigos, un contraste de costumbres al que, según el alcalde de Azuaga Julio Domínguez, se adaptan rápidamente. «Pronto aprenden a defenderse del calor. Se levantan tarde, van a la piscina por la mañana, y por la tarde hasta las nueve no se ve un alma por la calle. A partir de esa hora se animan las calles, los bares y terrazas, hasta las dos o tres de la mañana». Para los más jóvenes la noche se prolonga sin fin.

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