La bellísima lengua portuguesa de Camoes, Gil Vicente y Pessoa es una lengua peninsular ibérica de origen románico, derivada del latín, tal y como el español, que añade influencias célticas y también, aunque menos demostradas, mozárabes al latín vulgar. Presenta, tal y como el español, una gran riqueza léxica y morfosintáctica, aparte de un gran parecido escrito con él; ahora bien, su mayor riqueza fonética la convierten en una lengua de no tan fácil comprensión para oídos españoles, y de no menos difícil pronunciación correcta.
El origen y extensión inicial del portugués, como galaico-portugués, por la fachada atlántica peninsular, no le han impedido su difusión universal por los cinco continentes en la gloriosa época (que, en parte compartió con España) de los descubrimientos marítimos. Este hecho significativo e incontrovertido permite que, hoy en día, más de 200 millones de personas en el mundo hablen portugués y que el portugués, tal y como señala el Instituto Camoes en sus '10 razoes para aprender português', sea además lengua oficial de diversas instituciones y organismos internacionales.
Desde la adhesión simultánea de España y Portugal a las entonces comunidades europeas (el 1 de enero de 1986) comienzan a despegar, para multiplicarse y diversificarse nuestras relaciones comerciales, inversoras, turísticas, culturales y sociales, lo que renueva el interés por el aprendizaje de la lengua del otro más allá de los siempre persistentes y selectos círculos eruditos e intelectuales, que lo habían mantenido desde el período filipino, e incluso antes, como una llama viva. A partir de entonces, se disparan las cifras, no sólo de intercambios, capitales y turistas, sino de estudiantes de lengua portuguesa en todos los niveles educativos tanto de los centros públicos como privados. Pero, si alguna comunidad autónoma, aparte de la capitalina y uniprovincial de Madrid y de la riquísima y cultísima Cataluña (que desde antaño manifiesta su claro lusismo), le ha dedicado mayor atención e interés al aprendizaje y estudio del portugués en toda la frontera hispanolusa, ésa ha sido Extremadura. Hoy en día es posible estudiar portugués en Extremadura en muchísimas Escuelas Oficiales de Idiomas, en la Universidad de Extremadura, en varios institutos de enseñanza secundaria, en centros de primaria próximos a la 'raia', en infinidad de cursos financiados por el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas y, en el marco de una experiencia cultural más amplia, en las universidades populares. Y también en un sinfín de academias de enseñanza privada. Por último, pero no por ello menos importante, hoy en día es factible aprender portugués elemental a través de Internet (http://www.juntaex.es/portugues) gracias al curso que he elaborado, con el apoyo de una técnica de Infodex y la financiación de la Junta de Extremadura. Desde cualquier punto del mundo donde haya un hispanohablante, un ordenador y una conexión a Internet esto es posible, por lo que muchos hispanohablantes de Iberoamérica que lo desean, ya están aprendiendo portugués elemental con este método.
Pero, todo este esfuerzo e interés, con ser mucho, aún no es definitivo, ni determinante. Es necesario extender y generalizar el aprendizaje desde la infancia, hasta el resto de niveles educativos (ya que la UE tiene programas de apoyo al trilingüismo); es necesario cuidar la calidad y rigurosidad en el aprendizaje y la transmisión, así como en la traducción, que debe ser realizada profesionalmente. Es necesario crear no sólo nuevos y mejores métodos interactivos a través de Internet, sino proveer a los centros de enseñanza de ordenadores para su funcionamiento. Y, en definitiva, tenemos que apostar muy fuerte si queremos que el conocimiento del portugués sea uno de los factores claves del éxito social y económico de Extremadura.
Fuente: el Periódico Extremadura, el 27/11/0. Opinión- EL ARTICULO DEL DIA - MARIA A. PIRES RODRIGUES, Jefa de Portugués de la Escuela I. de Badajoz.