características de la juventud extremeña:

edades entre los 14 y 30 años:

Supone el 23 % del total de los extremeños, unos 260.000 en cifras absolutas. Por su volumen y por la importancia que para el futuro de nuestra Comunidad tiene este colectivo es necesario un proyecto de intervención definido.

 Residencia:

 Buena parte de los jóvenes extremeños residen en núcleos rurales o semiurbanos, aunque muchos de ellos se desplacen, por motivos de estudios o de empleo, a las ciudades. No obstante, las diferencias en cuanto a inquietudes, gustos o dificultades no varían en gran medida.

 Autonomía económica:

 Los/as jóvenes extremeños mantienen relaciones de dependencia con su familias, en ocasiones hasta los treinta año, conjugado a veces, con un proceso de independencia parcial o gradual que viene determinado por el inicio de la vida laboral, en muchos casos, postergados por el proceso formativo. 

A diferencia de periodos anteriores, existe, en general, un buen clima familiar, el joven no establece su relación de confrontación frente a sus padres, sino más bien, la familia actúa como elemento regulador en el proceso de independencia. La falta de una autonomía económica contribuye a que los/as jóvenes permanezcan más tiempo en sus hogares. De esta forma, estaría en relación con el dicho de que "antes los hijos se iban de casa y ahora hay que echarlos".

Una de las grandes preocupaciones de los jóvenes es la búsqueda de empleo, que al mismo tiempo pueda permitir la compra o alquiler de una vivienda donde residir, este es uno de los elementos fundamentales que retrasa el proceso e emancipación. Las dificultades de encontrar un empleo, junto a otros factores, puede generar situaciones de marginación o exclusión social entre los jóvenes.

Nivel de estudios y formación:

Se ha elevado considerablemente, tanto en la enseñanza secundaria como en la universitaria, lo que obliga a que cada vez los estudiantes sean más competitivos, esto repercute en sus comportamientos y compromisos con los demás. 

Valores:

Los/as jóvenes extremeños son tolerantes y solidarios, prueba de ello, son el amplio programa de actividades desarrollado por las asociaciones juveniles y de voluntariado de Extremadura. 

No obstante, aunque de forma muy minoritaria, están apareciendo algunos brotes de intolerancia inmigrantes y con minorías étnicas.

Con respecto al consumismo, los jóvenes extremeños no son más consumistas que otros jóvenes, valoran la posesión del dinero, aunque muestran también una especial sensibilidad con los problemas de la sociedad globalizada y las diferencia entre países ricos y pobres.

En el aspecto afectivo, cada vez si inicia a edad más temprana, comienzan éstas con relaciones esporádicas que van consolidándose a medida que pasa el tiempo, les gusta disfrutar del tiempo libre, con sus amigos, practicando deporte, viendo la televisión o en otras actividades menos saludable como el "Botellón" o el consumo de otros tipos de drogas. 

La juventud es un periodo que merece ser vivido plenamente. Este punto de partida se aleja de la idea trasnochada que identificaba a la juventud con unos pocos años, a veces difíciles, y a veces angustiosos, pero siempre problemáticos, de inserción en la vida adulta. Sin duda esto obliga a reformular las políticas de juventud, concibiéndolas en términos de acciones afirmativas de la condición juvenil. 

Así pues, los poderes públicos marcarán entre sus prioridades, la ayuda a los jóvenes para su inserción en el mercado laboral y el acceso a la vivienda, sin que esto implique desvirtuar la condición juvenil, sino un mejor disfrute de la misma, que se traduce en el deseo de multiplicar experiencias vitales, de enriquecer su itinerario mediante una diversidad de acciones favorables a la participación, la creación cultural, la expresión de la solidaridad, la experimentación, la movilidad geográfica, etc. Durante esta etapa, vivida plenamente y con sentido propio, el joven participa en asociaciones, establece su grupo de amigos, inicia sus relaciones afectivas, estudia y se divierte. 

En cualquier caso, no debe olvidarse que la juventud es heterogénea en función de su procedencia, (núcleos urbanos o rurales), edad (un amplio segmento de catorce a treinta años), recursos económicos, formación e ideología o jóvenes con algún tipo de discapacidad o dificultades de inserción social. Pese a ello los jóvenes actuales tienen en común, entre otras cosas, la conciencia del valor intrínseco de su estado. La JUVENTUD no es una "clase social" es una condición que las nuevas políticas deben reforzar.

Fuente: Plan Integral de Juventud (2001-2004), Junta de Extremadura.