extremeños - II Plan Integral 2001, españoles - Informe Injuve 2000 y europeos - Eurobarómetro 2001

Reparto poblacional

Los jóvenes se estiman en algo menos de la cuarta parte de la población española, 8.978.326 (4.580.784 varones y 4.397.542 mujeres).

Su reparto es asimétrico. 3 de cada 5 residen en 4 Comunidades. Andalucía (19,9%), Cataluña (14,7%) y Madrid (12,7%), que suman la mitad de la población joven, y Valencia (10,2%), también por encima de la media. Las otras Comunidades se reparten el 42,4% restante.

Nuestros jóvenes, entre 15 y 29 años, suponen también algo menos de un cuarto de los extremeños, el 23 % (unos 260.000).

Muchos residen en núcleos rurales o semi-urbanos, aunque la mayoría se desplacen, por estudio o empleo, a las ciudades.

De infante a adulto

El 43 % de encuestados comparten la percepción de una infancia feliz, frente a un 6% que la consideran como menos feliz que otras etapas. El argumento más generalizado que explica esa percepción, es la ausencia de responsabilidades en esa etapa.

Se da una gran dependencia emocional de los otros, considerando la mayoría de los jóvenes  que su felicidad y su infelicidad dependen de las relaciones y del trato que reciban de los demás. Lo más destacable no esa tendencia, que es un rasgo propio de la juventud; si no que en la juventud actual está más generalizada.

Uno de cada cinco, señala que el problema que más le preocupa está relacionado con sus oportunidades de encontrar trabajo, o de tener un futuro laboral estable. Estas razones explican que entre las actuales generaciones, se tienda a hacer durar la infancia, y a posponer el tránsito a la edad adulta. La edad promedio para la salida de la infancia son los 15 años y medio, siendo los 34 la edad que se considera que se deja de ser joven.

Dedicación al estudio y laboral

La proporción de jóvenes que estudian es semejante a la de quienes trabajan. Un 33% de los jóvenes sólo estudian, mientras que un 36% sólo se dedican al trabajo. Los que compatibilizan trabajo y estudio son un 15%, mientras que un 16% ni estudian ni trabajan.

El 72% ha realizado algún trabajo remunerado, y más de la mitad han conocido tres o más trabajos distintos.

Con respecto al nivel de estudios de los extremeños, se ha elevado considerablemente, tanto en la enseñanza secundaria como en la universitaria, lo que obliga a los estudiantes  a ser más competitivos, repercutiendo en sus comportamientos y compromisos con los demás.

Una de las preocupaciones de los jóvenes extremeños es la búsqueda de empleo, que permita la compra o alquiler de una vivienda, este elemento retrasa el proceso de emancipación.

 Las dificultades de encontrar un empleo, junto a otros factores, genera situaciones de marginación o exclusión social entre los jóvenes.

el estudio comporta sensación de fracaso

El sistema educativo está generando una proporción elevada de personas que se sienten fracasadas, sobre todo durante la adolescencia y hasta la conclusión de la etapa escolar. La percepción de haber experimentado fracaso escolar en los colegios o institutos la manifiestan 1 de cada 3.

El número de quienes se perciben fracasados en los estudios universitarios, disminuye considerablemente.

Dedicación laboral de la mujer

La mayoría de las mujeres jóvenes desean conciliar trabajo y maternidad. Sólo un 10% contemplan las tareas del hogar, y el cuidado de los hijos, como su futura dedicación. El resto desea trabajar fuera de casa.

A diferencia de los varones hay un número importante que prefiere que el trabajo resulte compatible con otras tareas: El 46% de ellas quieren trabajar a tiempo completo y el 35% a tiempo parcial.

El elevado número de mujeres que optaría por la dedicación laboral parcial, se relaciona con el sentimiento de que las mujeres cumplen una función imprescindible en el cuidado de los hijos; al menos durante los primeros años. Así, el 59% piensan que es negativo, que las madres trabajen fuera de casa, si tienen hijos menores de 6 años.

Modelo de familia

El modelo tradicional de familia en la que concurre padre, madre y hermanos, sólo existe en el 45% de los hogares de los jóvenes. El 16% carece de una o de ambas figuras, a consecuencia de divorcios o fallecimientos. Un 8% son huérfanos de padre y/o madre y un 7% son hijos de padres separados.

Disminución en el número de hogares donde se comporte la vida con otros/as hermanos/as. Solo el 52% de los jóvenes crecen en un hogar en el que exista algún hermano/a.

A diferencia de periodos anteriores, entre los jóvenes extremeños existe, un buen clima familiar. El joven no establece relación de confrontación frente a sus padres, sino más bien, como elemento regulador en el proceso de independencia.

Dificultades para la emancipación

Las razones de que los jóvenes vivan más en casa de sus padres son las dificultades materiales (67 %) («no puedo costear un alojamiento»), seguidas de consideraciones personales como «el confort sin responsabilidad» (37%) y «ahorrar para tener un buen punto de partida» (32%).

Las dificultades para la emancipación, se corresponden con un incremento en la edad en la que se deja de vivir con la familia. Una de cada dos personas de entre 26 y 29 años, vive con su familia. Los jóvenes tienen una percepción adecuada de ese retraso: En la actualidad, la edad que como promedio estima posible la gente joven para la emancipación, se sitúa en los 26 años y medio.

El retraso afecta a ambos géneros, pero las mujeres se emancipan antes como consecuencia de su más temprano inicio de la vida en pareja. El retraso en el abandono del hogar conlleva una disminución en el número de jóvenes que viven con su pareja. Desde 1995, sólo una de cada 5 mujeres y uno de cada 10 varones conviven con su pareja.

Esas mismas condiciones están relacionadas con el descenso en la expectativa de tener varios hijos. Es cada vez menos frecuente, que deseen, y que esperen, tener más de dos. Esa actitud continúa debiéndose al sentimiento de que no se va a contar con los recursos necesarios para mantener una familia, y va creciendo el nº de quienes aducen inseguridad laboral.

También entre los jóvenes extremeños, la falta de una autonomía económica contribuye a que permanezcan más tiempo en sus hogares.

dificultades para la autonomía

Se observa que, cuando buscan un trabajo, los jóvenes prefieren un empleo estable (18%) o bien remunerado (18%), independientemente del tipo de trabajo. La estabilidad laboral ocupa el primer lugar en Portugal (31%), Francia (23%) e Italia (22%), mientras que el nivel de remuneración es el criterio decisivo en Irlanda (28%), Reino Unido (22%) o España (21%).

Uno de cada dos jóvenes europeos (52%) señala que la mayoría de los recursos financieros de que dispone proceden de su familia. Este porcentaje ha aumentado desde 1997 en 7 puntos. Aunque se trata en la mayoría de estudiantes, el 20% de los jóvenes con empleo está también en esa situación. El desempeño de un trabajo es la principal fuente de ingresos del 35% de los encuestados.

Aunque la mayor parte de la gente joven sigue residiendo en el domicilio familiar; optaría, si pudiese, por vivir independiente. Los obstáculos son la falta de trabajo, la inestabilidad y la dificultad de tener una vivienda.

Sólo un 29% de la gente joven es económicamente autónoma; el resto son parcialmente dependientes, porque sólo disponen de ingresos que les permiten pagar una parte de sus gastos (22%); o completamente dependientes, porque sólo administran los gastos de bolsillo, (42%). Entre quienes tienen la condición de estudiantes, la dependencia económica se hace aún más generalizada.

La cuantía de los ingresos entre la población juvenil que cuenta con recursos económicos (sean suyos y/o de su pareja) se sitúa en torno a las 87.380 ptas. mensuales. La cifra es muy variable.

Ingresar dinero por los dos miembros de la pareja, no aumenta necesariamente el total de los ingresos. La situación económica más favorable es la de quienes trabajan de forma regular. La convivencia en pareja, está asociada con la percepción de los ingresos más elevados. 

Persisten las dificultades para obtener ingresos que permitan la independencia económica. A los 25 años, sólo el 32% de la gente joven está emancipada económicamente. A los 29 años, sólo el 72%. El 41% vive exclusivamente de recursos ajenos; y sólo el 18% vive exclusivamente de sus propios ingresos. No obstante, la proporción de jóvenes que viven exclusivamente de recursos propios ha aumentado con respecto a 1995 de un 22 a un 26%.  

Un 13% de la gente joven depende de alguien que se mantiene con los ingresos de una pensión de jubilación o viudedad.

Entre los jóvenes que son los/las principales sustentadores/as de sus hogares, hay una elevada proporción cuyos ingresos dependen de trabajos temporales, esporádicos o inestables. Concretamente, el 29% de los trabajos que sirven para el mantenimiento de los hogares sustentados por una persona joven son temporales.

Los jóvenes extremeños mantienen relaciones de dependencia con su familias, en ocasiones hasta los 30 años, conjugado a veces, con un proceso de independencia parcial que viene determinado por el inicio de la vida laboral, en muchos casos, postergados por el proceso formativo.

Insuficiente participación asociativa

Un joven europeo de cada 2 no forma parte de ninguna organización. Este escaso interés por la vida asociativa no ha cambiado desde 1997. La excepción son los clubes deportivos, el 28% pertenecen o participan en actividades de un club de este tipo, con diferencias entre los Países Bajos (48%) y Portugal (13%).

Las asociaciones religiosas están por detrás (8% medio, pero 16% en Austria y 14% en Italia), seguidas de las organizaciones juveniles (7%), los grupos de aficionados (7%) y asociaciones culturales (6%). Sólo el 2% de los jóvenes forman parte de una organización de defensa de derechos humanos y el 4% de un partido político o sindicato.

La escuela, estructura de participación en la sociedad

El 26% de los jóvenes Europeos considera que la escuela es para ellos, antes que la familia y los amigos (20%), un medio de participación social. Esta preferencia se invierte no obstante en Austria, Alemania e Italia.

El 46% de los jóvenes europeos piden que las autoridades les consulten antes de adoptar decisiones que les afectan y el 45% que se les dediquen más campañas de información y la introducción de programas en materia de ciudadanía y medidas de promoción del voluntariado.

Europa de la libre circulación y del euro

 Aunque el 44% de los jóvenes de 15 a 24 años no hayan visitado otro país europeo en los dos últimos años, ven Europa como una oportunidad para «ir donde yo quiera». En este sentido responde el 39% cuando se les pregunta por la significación de la construcción europea. Este porcentaje varía mucho de un Estado a otro y se sitúa entre el 50% de los jóvenes austríacos y el 18% de los británicos.

La idea de un «gobierno europeo», mencionada por un 31% de los encuestados (26% en 1997), ocupa el segundo lugar, al igual que la perspectiva de una mejor situación económica. En los Países Bajos (50%), España (41%) y Bélgica (38%) el apoyo a un gobierno europeo se considera la razón principal de la construcción europea.

El 48% indican que la principal contribución de la Unión Europea en los últimos 10 años es la moneda única (dicho porcentaje era del 42% en 1997). Los jóvenes neerlandeses (68%) y belgas (64%) son los más convencidos.

Disfrute del tiempo libre

Las actividades favoritas son, salir con los amigos (74%), televisión (69%) y escuchar música (66%). La lectura, el 40%, queda por detrás.

Cada vez más, el "Hogar" adquiere nuevas funcionalidades. Va cediendo el protagonismo que tenía como espacio de encuentro y ganando como el lugar donde se adquiere, procesa y consume información; recurriendo a los medios audiovisuales o a los informáticos.

El acceso a la oferta audiovisual con la informática se refleja en la disminución del número de lectores y en la frecuencia de la lectura. El promedio semanal dedicado a la televisión es de 13 horas, mientras que la lectura de prensa y de libros sigue disminuyendo. En el 95 un 26% de jóvenes se mostraban interesados en la lectura (libros no de texto, periódicos, revistas). En la actualidad esa proporción ha caído hasta el 14%.

Ver la televisión sigue siendo la actividad preferida, para el tiempo de libre en casa. No obstante han disminuido las horas dedicadas a este medio, pasando de 14 semanales en 1995, a 13 horas en 1999. Sigue aumentando el interés por los espacios televisuales de recreación (fundamentalmente cine y teleseries) y disminuyendo la preferencia por los informativos.

Con respecto al consumismo, los jóvenes extremeños no son más consumistas que antes, valoran la posesión del dinero, aunque muestran también una gran sensibilidad con los problemas de la sociedad globalizada y las diferencia entre países ricos y pobres.

 En el aspecto afectivo,  comienzan sus relaciones esporádicas, que van consolidándose con el tiempo, cada vez si inicia a edad más temprana, les gusta disfrutar del tiempo libre, con sus amigos, practicando deporte, viendo la televisión o en otras actividades menos saludables como el “Botellón” o el consumo de otras drogas.

Utilización de las nuevas tecnologías

Aunque hay diferencias de un país a otro, queda mucho para que los jóvenes europeos saquen optimo provecho de las nuevas tecnologías.

Entre las que utilizan al menos una vez por semana, el teléfono móvil figura en cabeza (80%), con pocas diferencias entre los Estados. A continuación el ordenador (56%, frente al 43% en el 97), aunque el porcentaje de utilización varía entre el 87% de los neerlandeses y el 41% de los griegos. El índice semanal de utilización de los ordenadores es inferior a la media europea en el Reino Unido (48 %), Alemania (52%), Portugal (50%), Irlanda (53%), Italia (54%) y Francia (55%).

Las diferencias entre los Estados son más extremas en la utilización de Internet (37%, frente al 7% en 1997) y el correo electrónico (31%, frente al 5% en 1997). Es importante en los Países Bajos (76% para Internet y 69% para el correo) y en los países del norte (74% y 67% en Suecia), pero menor en Grecia (20% para Internet y 12% para el correo).

Entre las demás tecnologías que los jóvenes europeos utilizan al menos una vez por semana se encuentran los CD-ROM (26%) y los videojuegos (24%).

El uso de las nuevas tecnologías ha crecido y sigue creciendo a un ritmo muy rápido, así en 1999, utilizaban: Ordenadores el 53%, Internet el 22%, Correo electrónico el 16%.

Discriminación de género

Entre las mujeres jóvenes también abunda el sentimiento de discriminación; pero en menor medida que entre las mujeres adultas. Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres jóvenes (36%) dicen que se han sentido discriminadas alguna vez.

La mayor proporción de quienes declaran ese sentimiento, se refieren a la discriminación que han experimentado de sus padres y madres, en el hogar familiar (20%). Hay un 15% que dice haber sufrido discriminación en el empleo.

Es menos frecuente el número de quienes se dicen discriminadas alguna vez, en los estudios (10%) y en las relaciones de noviazgo o de pareja (7%).

Poco varones, participa en las tareas domésticas, así el porcentaje según el tipo de tareas en las que nunca participan es: en limpiar la casa 44 %, en cuidar hijos o hermanos 28% y en hacer la cama 18%.

Actitudes respecto a los extranjeros

El 29% de los jóvenes considera que en su país hay demasiados extranjeros (un 8% opina que no hay muchos y un 7% que podría haber más). El 27% piensa que los extranjeros deberían tener los mismos derechos que los nacionales. Las actitudes más abiertas a los extranjeros se encuentran en los países escandinavos, los Países Bajos, Luxemburgo y España, y la más hostil, en Grecia.

El número de jóvenes xenófobos/as y autoritarios/as, sigue siendo elevado, aún habiendo disminuido respecto a 1995. La mayoría está identificada con la Democracia como forma de gobierno. Un 79% considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de Gobierno.

Los jóvenes extremeños son tolerantes y solidarios, como prueban los programa de actividades desarrollado por asociaciones juveniles y de voluntariado. No obstante, aunque minoritarios, están apareciendo brotes de intolerancia a inmigrantes y con minorías étnicas.

Creencias y valores

La inseguridad en el porvenir (sentimiento de tener escaso control sobre el propio futuro) se manifiesta en la visión del mundo. Sigue creciendo el número de Presentistas (piensan que lo mejor es vivir al día) y de quienes mantienen creencias no racionales (creen en los horóscopos y en los profetas).

Se mantiene el crecimiento de los no creyentes e indiferentes. Tendencia que se inició en 1987, y continua.

Crece  la tendencia de los que se identifican con sus espacios sociopolíticos próximos (su pueblo o ciudad),  que se inició a mediados de los 80. En 1995, se sentían antes que nada “de su pueblo o ciudad” el 41% y en 1999 esa tendencia localista implicó al 51% de los jóvenes. Correlativamente, disminuye el número de “cosmopolitas”; es decir, de quienes se identifican con espacios sociopolíticos menos próximos (su Autonomía, España, la Unión Europea).

Otras actitudes

El 59% de los jóvenes, mayores de edad, piensa que su generación acepta el derecho de los homosexuales a contraer matrimonio (un 7% más que en 1997), pero es más reticente a la adopción de niños por parejas homosexuales (en 1997, el 41% estaba en contra y el 36% a favor). Los jóvenes griegos, italianos e irlandeses son los menos favorables al matrimonio homosexual (38%, 39% y 44%, respectivamente).

Son favorables a la eutanasia (54%, un 5 % más que en 1997). Esta práctica cuenta con gran aceptación en los Países Bajos (80%), Bélgica (72 %) y Dinamarca (71%).
Las opiniones favorables a la pena de muerte retroceden con respecto al 97: si entonces el 36% de los jóvenes mayores de edad consideraban que su generación era favorable a la pena capital, hoy dicho porcentaje se ha reducido al 27%.
La clonación de seres vivos sigue con la reticencia de los jóvenes: sólo un 12% (9% en el 97) opina que su generación es favorable a ella.

 

Ramón Pedro Rubio Jiménez