Hace sólo unos días la Fundación Municipal de Deportes hacía público un informe en el que se ponía de manifiesto que los ocho pabellones deportivos existentes en la ciudad vienen recibiendo una media de 800.000 visitas anuales. Las cifras resultan espectaculares, pero los jóvenes de buena parte de la ciudad no parecen estar tan satisfechos con esos datos. Desde San Roque, Suerte de Saavedra, San Fernando y otras barriadas pacenses se habla de un déficit de instalaciones deportivas de acceso libre. A decir verdad, son contadas las pistas en las que se puede practicar deporte de forma gratuita durante todo el día (pista de fútbol-sala de La Paz, cancha de baloncesto del Parque de San Fernando, nuevo campo de fútbol del parque del Perpetuo Socorro...). En el resto de las instalaciones se cobra un canon por su utilización, si bien cabe la posibilidad de jugar gratuitamente siempre que no haya sido reservada la pista.
A estas alturas, casi nadie se acuerda de la promesa realizada en febrero de 1999 por el entonces director general de Juventud, Antonio Fernández, de abrir los colegios a los jóvenes para que pudieran hacer uso de sus infraestructuras en los momentos de ocio. Tres años y medio después, las pistas deportivas de los colegios permanecen cerradas y sólo aquellos que se saltan las verjas, aún a sabiendas de no estar actuando correctamente, pueden echarse una 'pachanguita' de fútbol en condiciones, tal y como ocurre en el Colegio Pastor Sito y en otros centros educativos de la ciudad.
Sin fuente para beber
Si a ello se une que la pista de La Paz ni tan siquiera tiene una fuente pública en la que los jóvenes puedan saciar la sed, y que los focos que posee esta instalación, o alumbran poco, o están fundidos, el presente no parece demasiado alentador.
Aún así, este desolador panorama también presenta hechos esperanzadores: por una parte, la construcción de dos nuevas pistas (una de fútbol y otra de baloncesto) junto al edificio de la OMIC está prácticamente concluida; por otra, el Ayuntamiento anunció días atrás que antes de fin de año abrirán al público las nuevas instalaciones deportivas de María Auxiliadora, situadas junto a la Estación de Autobuses y dotadas con una pista de futbito, otra de baloncesto y varias de petanca.
¿Y en San Roque, qué?
Los jóvenes que residen en esta zona de la ciudad ven con buenos ojos el anuncio, pero quienes residen en las barriadas de San Roque, Suerte de Saavedra, Cerro de Reyes y San Fernando, por poner sólo algunos ejemplos, se preguntan cuándo se construirán instalaciones de este tipo en sus barriadas.
«Nosotros no podemos pagar»
Una de las quejas más habituales entre los jóvenes que practican deporte es el coste que tienen las instalaciones. «Nosotros no trabajamos, no tenemos ingresos, y nos cuesta trabajo juntar los 3,60 euros (600 pesetas) que el alquiler de la pista de futbito del Polideportivo de Pardaleras durante una hora», decían ayer los componentes del equipo de fútbol 'Los Pilones'. De igual modo ponían de relieve el esfuerzo económico que han de hacer para participar en la Liga de Verano. «La inscripción cuesta 60 euros (10.000 pesetas) y luego tenemos que pagar 9 euros por cada partido que jugamos en la pista descubierta y 12 por cada encuentro disputado en un pabellón cubierto». Este coste - continuaron - se incrementa en la competición de invierno, que viene a costarnos 420 euros (70.000 pesetas) por los 32 partidos que jugamos. Es demasiado dinero».
Fuente: Hoy 18/08/02 EVARISTO FERNÁNDEZ DE VEGA - BADAJOZ.