Sólo un 2% de las personas mayores de 16 años con síndrome de Down trabaja.
Fomentar el acceso al mercado laboral de los afectados es uno de los objetivos prioritarios de la Federación Española de Instituciones para el Síndrome de Down (FEISD), que apuesta por que los afectados sean más independientes.
La FEISD presentó ayer un 'plan de acción' que recoge propuestas desarrollar la igualdad de oportunidades entre los afectados. El presidente de la federación, Pedrón Otón, puso de manifiesto que 32.108 españoles sufren el síndrome de Down. En el mundo alrededor de 5 millones de individuos padece el síndrome, causado por la existencia de un cromosoma extra del par 21, lo que se traduce en retraso mental.
Según la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud en España, un 40,7% de los downianos registra un retraso mental moderado, circunstancia que hace posible que puedan desarrollar hábitos de vida autónomos e incluso algunos aprender a leer y escribir. La prolongación de la esperanza de vida, que se ha duplicado al pasar de 25 a 49 años, está produciendo un cambio en la situación. En el orden educativo, cada vez son más los niños que se educan en centros escolares ordinarios con apoyo especial, en vez de los centros de educación especial. Así, entre los menores de 15 años, un 85% acude a escuelas de régimen ordinario, frente a un 15% que se acoge a la educación especial.
De acuerdo con Otón, la integración escolar debe ser el principio básico, de manera que la educación especial represente la última alternativa. La FEISD propone cambiar la legislación laboral para que se incorporen medidas como el empleo con apoyo y la formación en el puesto de trabajo.