Introducción:
Las entidades financieras ofrecen productos específicos para los más jóvenes en condiciones supuestamente más favorables. La OCU ha centrado su estudio en los tres que hay en el mercado:
Cuentas y libretas de ahorro, ideales para gestionar pagos y cobros, pueden resultarles interesantes a los jóvenes para ingresar su dinero y poder disponer de él a través de los cajeros automáticos…
Préstamos, hay buenas ofertas en préstamos destinados al estudio, aunque si no son solventes, los jóvenes necesitarán un aval de algún familiar.
Seguros de ahorro, desaconsejables a juicio de la OCU pues su rentabilidad se ve mermada por las comisiones.
El análisis llega a la conclusión de que estos productos no son
tan interesantes como pretende la publicidad y además comportan
exigencias que no todos los jóvenes pueden asumir.
Si lo que se desea es invertir a largo plazo, pensando en el futuro
de los hijos, tampoco es buena idea centrarse en los productos específicos
que ofrecen las entidades financieras, sino optar por una buena cartera de
inversión a largo plazo.
Enlace al estudio completo.