Más de 2.000 jóvenes, la mayoría estudiantes, aprovechan estas fechas para examinarse
LA DEMANDA SE DISPARA EN VERANO
Los alumnos de las autoescuelas extremeñas aumentan entre un 80% y un 100% durante el verano. Según se informa desde la asociación provincial de autoescuelas de Badajoz, alrededor de un 95% de las personas matriculadas en este periodo son jóvenes, en su mayoría estudiantes, que necesitan obtener un permiso cada vez más imprescindible para el desarrollo de numerosas actividades profesionales, así como para la calidad de vida.
Durante los meses de junio y julio, las escuelas de conducir extremeñas alcanzan su mejor periodo a lo largo del año. Y, aunque en los últimos veranos ha podido percibirse una ligera disminución con respecto a temporadas anteriores, debido al descenso de la natalidad en la región, el número de exámenes y permisos expedidos aumenta considerablemente con respecto al resto de meses.
Como prueba de esta subida, basta señalar que hasta 2.187 alumnos se han presentado a las pruebas del permiso de conducir durante las últimas convocatorias de las jefaturas de tráfico de Cáceres y Badajoz.
Como cada año, las autoescuelas han recibido este verano la demanda de un gran número de estudiantes que, acabado el curso académico, aprovechan las vacaciones.
Concretamente, la provincia de Badajoz ha registrado una suma de 864 alumnos presentados a examen en la última semana. Entre estos, 464 optaron al aprobado en la prueba de circulación, mientras que los 423 restantes, realizaron el test teórico sobre señalización, normas viales, seguridad y mecánica.
En Cáceres, donde el plazo para optar al carné concluyó el pasado viernes día 12, la cantidad total de controles registrados en los días finales fue de 1.300, según ha informado la jefa accidental de Tráfico de la provincia, Mari Angeles Trujillo.
No obstante, Joaquín González, presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Badajoz, señala que no todos los que se matriculan llegan a asistir a las clases o se presentan a examen, sino que son muchos quienes terminan marchándose de vacaciones dejando las pruebas para el año siguiente.
En la comunidad extremeña, el porcentaje de aprobados se sitúa en un 50,5% en el test teórico. La prueba de circulación alcanza un porcentaje menor de alumnos aptos, marcando tan sólo un 48,5% de los estudiantes totales de las aproximadamente 164 autoescuelas de la región.
Los resultados de las dos pruebas difieren según la provincia donde uno se examine. Así, mientras en Cáceres, los test de teoría son aprobados por un 46% de los alumnos que se presenta al control, en Badajoz el 55% de los alumnos lo supera. No es así en el caso de la prueba práctica, donde el 53,85% de los alumnos de Cáceres obtiene el aprobado, mientras que Badajoz sólo lo logra el 45%.
Según los profesionales consultados, los errores más frecuentes en estas pruebas los constituyen la violación del stop, la mala adecuación al tráfico y los errores en la entrada de glorietas. Medir incorrectamente la velocidad de los vehículos que se encuentran dentro de la rotonda, o no pasar un stop sin detenerse, aun cuando el vehículo anterior haya pasado la calzada sin ningún tipo de contratiempos, se penalizan como errores 'graves', que suponen la suspensión inmediata del examen. Muchos jóvenes suspenden además por no saber adaptar el coche al ritmo de la circulación. Ya que guiarse exclusivamente de la señal de tráfico puede provocar riesgos para el resto de vehículos.
CRÍTICAS
Una de las mayores críticas que se ha lanzado contra el sector de las autoescuelas proviene de la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE), que presentó una demanda contra estos centros en diciembre del 2001 por vulnerar las leyes del mercado al pactar las precios de sus servicios.
La asociación regional de consumidores no dudó en tildar la situación como "siniestro acuerdo para los precios que priva al consumidor del derecho de elección, restringiendo la competencia para asegurar unos beneficios mínimos estipulados".
En su estudio, se examinó el coste de la matrícula y las clases prácticas en 49 autoescuelas de 12 localidades, llegando a la conclusión de que los centros de enseñanza para obtener el carné de conducir pactaban los precios por zonas de influencia , donde no existía competencia alguna, de manera que se podía elaborar un mapa cuyas cabeceras serían Almendralejo, Badajoz, Don Benito, Mérida, Villafranca, Villanueva, Zafra-Llerena, Cáceres, Navalmoral y Plasencia, donde todas las autoescuelas costaban lo mismo.
A juicio de la UCE, estos datos revelan la existencia de un acuerdo entre las distintas autoescuelas para fijar los precios, lo que supondría una vulneración del artículo primero de la Ley de Defensa de la Competencia, ya que esta prohíbe que se emitan pautas de homegeneización de tarifas. En su estudio, la UCE mencionaba dos documentos que calificó como "graves".
DENUNCIA SIN RESOLVER
Siete meses después, esta acusación todavía continúa en proceso y no se ha obtenido un fallo por parte del Tribunal de la Libre Competencia.
En respuesta a esta situación, la UCE afirma que esperará el fallo jurídico, pero no comparte las dudas que puede tener el órgano, puesto que, según la organización, las acusaciones contra las escuelas de conductores se basan en estudios de mercado que se pueden comprobar.
Por su parte, el presidente de la Asociación Regional de Autoescuelas Extremeñas, Rafael Muñoz, se ha negado a hacer declaraciones sobre este proceso. Muñoz solamente ha respondido que estos centros son de carácter privado y, por tanto, como empresas tienen derecho a fijar sus precios como mejor les parezca.
En concreto, según la UCE, en torno al 90% de las escuelas ofertan precios unitarios para su zona.
Fuente: el Periódico Extremadura, 01/08/02.