Aumentan las bodas y también su precio

A la hora de preparar una boda, los extremeños gastamos como los que más.
Carmen y Javier van a casarse el próximo mes de junio en Mérida. A estas alturas, esta pareja ya tiene reservada la fecha de su boda en la parroquia de su barrio; también han apalabrado el menú en un hotel de la ciudad y andan retocando la lista de invitados al banquete nupcial que ya ronda las 250 personas.

Este año van a casarse en Extremadura algo más de seis mil parejas, una cifra que no para de aumentar desde hace cinco años. La tasa de nupcialidad extremeña experimentó una tremenda caída desde comienzos de los noventa hasta el año 96, cuando comenzó a crecer nuevamente. En el año 96, hubo 4.700 bodas; el año pasado, esa cifra rondó las 6.200 ceremonias.

La Unión de Consumidores de Extremadura acaba de hacer un estudio sobre lo que cuesta una boda en nuestra región y afirma que entre unas cosas y otras, pero sin lujo de ningún tipo, una boda con 150 invitados, se pone en torno a 12.000 euros (dos millones de pesetas). En ese tipo de cálculos, la UCE ha tenido en cuenta sólo los gastos básicos como son los trajes de los novios, el ramo, las flores, las alianzas, las fotos, el vídeo y el banquete nupcial que se lleva la parte del león de toda boda que se precie. Si además de esos gastos añadimos las despedidas de soltera o soltera, barra libre para los invitados, viaje de novios... la suma sigue creciendo hasta dar un susto de impresión a los novios, o a los padres de los novios, depende del que pase por caja para abonar las facturas.

Casi todos los menús de boda llevan marisco. Además de esa unanimidad en los menús, casi todas las parejas se empeñan en casarse en primavera-verano, y sobre todo en sábado por la noche. «Nosotros hacemos descuentos de hasta un 20% a las parejas que se casen en domingos, o sábados al mediodía», dicen desde el hotel Tryp de Mérida.

Casarse por lo civil en un ayuntamiento como el de Mérida viene a costar en torno a sesenta euros, además de arreglos florales. El año pasado, se celebraron en Mérida 37 bodas de esas características.

  • Agosto es el mes de las bodas en Extremadura y hay una fecha, el 15 de agosto, en la que no hay libre ni en iglesias ni en restaurantes.
  • Veinte años después de la Ley de Divorcio, cada año se producen en nuestra Región en torno a 1.500 divorcios y separaciones.
  • Tras el banquete, uno de los gastos más notables es el traje de la novia cuyo coste oscila entre los 400 y los 2.100 euros, o un precio superior si se trata de modistos de mucho renombre.
  • Las reclamaciones más frecuentes de los usuarios los viajes de novios y al banquete.

    En las ciudades extremeñas se pueden encontrar menús de boda desde 12 euros hasta 122, un menú para paladares exquisitos que ofrece un restaurante de Don Benito pero que aún no ha sido capaz de vender en ninguna boda.

    Tras el banquete, se impone la barra libre que suele costar en torno a 10 euros por invitado.

    Peinado, maquillaje y ramo de novia rondan los 200 euros.

    La música, de discoteca o de orquesta, puede variar de 40 a tres mil euros.

    El traje de la novia, por término medio, suele costar alrededor de 1.200 y el del novio, bastante más barato, se acerca a los 400 euros.

     Esos son algunos de los datos más significativos del estudio que acaba de realizar la Unión de Consumidores en once ciudades extremeñas.

Extremadura tiene la tasa de separaciones más bajas de España

Así se pone de manifiesto al examinar el número de separaciones que se vienen registrando en nuestra región en las dos últimas décadas, desde que se aprobó la Ley de Divorcio en 1981.

Las parejas extremeñas no utilizaron mucho la Ley de Divorcio entre 1981 y 1991, aunque a partir de esa fecha comenzó a propagarse la ruptura matrimonial con mayor frecuencia.

En 1991, la cifra de separaciones y divorcios en los juzgados ascendía a 871; una década después, esa cifra había subido hasta los 1.500 casos. A la hora de pasar por caja, las separaciones y divorcios suelen ser por término general mucho más económicas que las bodas.

Una separación o un divorcio, de mutuo acuerdo, puede solucionarse actualmente por una cantidad económica aproximada de 130.000 pesetas.

Listas de espera hasta en la iglesia

 Las parroquias más solicitadas reservan día y hora para las bodas con más de un año de anticipación. En Badajoz son la catedral y la Ermita de la Soledad las más solicitadas, en Mérida Santa María y Santa Eulalia; en Cáceres, la Concatedral y la Virgen de la Montaña. En todas hay que hay que hacer la petición con más de un año de antelación para poder elegir día y hora.

Guadalupe, con 179 bodas en 2001, está a la cabeza en la celebración de enlaces religiosos. C ASARSE en Guadalupe sigue siendo una tradición para muchos extremeños. Nada menos que 179 parejas la siguieron en el año 2001, según datos facilitados por el párroco José Arenas. De ellas, sólo 15 eran naturales del pueblo. El resto procedían de todos los rincones de Extremadura. Pero casarse en Guadalupe no siempre es fácil. Para empezar, hay que pedirlo con más de un año de antelación si se quiere elegir fecha y hora. Los sábados desde abril a octubre son los más solicitados. Quienes deseen casarse en 2003, y en esos meses citados, ya deben hacer las peticiones si quieren disponer de una fecha concreta.

A la hora de hacer planes hay que tener en cuenta también la disponibilidad de los restaurantes. Las bodas que se celebran en Guadalupe suelen organizar el banquete en la Hospedería del Monasterio o en el Parador de Turismo, y no siempre es factible conseguir una reserva dada la alta demanda que existe.

En Badajoz, son la Catedral y la Ermita de La Soledad las más solicitadas; en Cáceres, la Concatedral y la Virgen de la Montaña; en Mérida Santa Eulalia y Santa María; y en Plasencia la Catedral y la Virgen del Puerto.

En el año 2001 se oficiaron en la Catedral de Badajoz alrededor de 80 bodas, según explica su deán, Antonio Núñez. Es probable que este año descienda este número debido a las obras que se llevan a cabo en la Plaza de España. Ya ha habido parejas que han cambiado de idea para no tener que encontrarse a la salida con el suelo levantado de la plaza. «En dos años pasan muchas cosas» Antonio Núñez asegura que, aunque la mayoría de las fechas están pedidas y ya se están solicitando días para 2003, todavía queda algún hueco para este verano. En la Catedral de Badajoz se pueden celebrar tres bodas por día: la primera a la una de la tarde; la segunda a las 18,30 y la última a las 20,45. Esta es la hora más solicitada en los meses de verano, mientras que en primavera y otoño se prefiere a media tarde. El deán de la Catedral afirma que él no es partidario de dar fecha con más de año y medio de antelación. «Los contrayentes pueden cambiar de opinión y tienen que aplazarla o anularla. En dos años pasan muchas cosas», concluye el deán. Junto a la Catedral, la Ermita de la Soledad es el otro templo preferido por los pacenses para casarse. Su párroco, José Díez, confirma que los sábados de 2002 ya están cogidos. Queda tal vez algún hueco y ya están haciendo peticiones para 2003. En La Soledad se celebran alrededor de 70 bodas al año. Los sábados se casan hasta tres parejas: a las 6, las 7 y las 8,30 de la tarde.

Mérida. El párroco de Santa María, José Díez, confirma que son esta iglesia y Santa Eulalia las más pedidas: «El año 2002 ya está cubierto, estamos dando fechas para 2003. Para reservar para el año 2004 abriremos el plazo en enero de 2002, no antes».

En el Santuario de El Puerto de Plasencia no existe limitación a la hora de reservar fecha. Ya hay comprometida alguna hora para el año 2005. En El Puerto se celebran entre 60 y 70 bodas al año. Otras tantas tienen lugar en la Catedral. El 95% de las bodas de Plasencia tienen lugar en estos dos templos.

En Cáceres son el Santuario de la Virgen de la Montaña, patrona de la ciudad, y la Concatedral de Santa María los templos más solicitados. En este último ya hay reservadas fechas para varios meses del año 2004. Sin ir más lejos, el pasado sábado se celebraron allí nada menos que cinco bodas, el mismo número que los sábados de la 'temporada alta', que engloba los meses de julio, agosto y septiembre. Donativos Joaquín Caso, administrador del Santuario de la Montaña, donde ya hay reservas hasta octubre de 2003 y se llegan a celebrar hasta 50 bodas en un año, aclara que el problema no es que no haya fechas libres «usted puede casarse aquí el próximo miércoles sin ningún problema», dice, sino que la mayor parte de la gente quiere los sábados, y a ser posible por la tarde. También son muy demandados, aunque en menor medida, los viernes y los domingos, pero el resto de la semana raramente hay bodas. Además, señala que a la hora de planificar el día del casamiento casi nadie se informa primero sobre los días libres que hay en la iglesia, sino que antes acuden al restaurante o al salón donde quieren celebrar el banquete, y después buscan un templo que esté libre para esa fecha. Así se producen las aglomeraciones.

 Otros templos cacereños donde es necesario reservar con antelación son las iglesias de San Juan, San Mateo y Santiago, todas ellas en el centro antiguo de la ciudad. En las demás parroquias, mucho menos solicitadas, no suele haber problemas. La demanda se nota también en los donativos que entregan los novios, que en la Concatedral de Santa María no bajan de 210 euros (35.000 pesetas), y en el Santuario de la Montaña giran en torno a los 90 euros (15.000 pesetas), aunque siempre hay quien da más.

Fuente: hoy 10/04/02 - PABLO SÁNCHEZ - MÉRIDA -