ruptura de la estructura familiar:

SEPARACIONES Y DIVORCIOS: 

Las/los extremeños que deciden poner fin a su matrimonio han aumentado un 37% en los últimos 5 años. En el 96 hubo 652 separaciones y 314 divorcios, según el INE. En el 2000 rondaban los 1.500, como comentaba con preocupación el arzobispo de Mérida-Badajoz. En España en el 2000 hubo más de 96.000 divorcios y separaciones.

Según el INE, hace cinco años en Extremadura se dieron 963 rupturas matrimoniales, de los cuales 586 se registraron en Badajoz y 380 en Cáceres. El año pasado la cifra ascendía a 1.500, según señaló el arzobispo que dijo: "el divorcio es cosa de todos". 

A pesar del aumento de personas separadas o divorciadas en Extremadura, nos situamos entre las regiones con menor índice de rupturas del país. España registró el año pasado 96.000 casos, casi el 10% de los divorcios de los últimos 20 años.

COMPARATIVA:

 Europa  España, se sitúa entre las naciones con divorcialidad baja o media, lejos de otros países. El ser una nación mayoritariamente católica y la fuerza de la tradición pesan todavía en la pareja española. Fuera de nuestras fronteras, EEUU y Suecia son los que baten récords.
 España  Según el estudio 'Después del divorcio. Efectos de la ruptura matrimonial en España', desde que en 1981 se aprobara la Ley del Divorcio cerca de un millón y medio de españoles han roto sus matrimonios. En estos 20 años, Barcelona es la provincia con más divorcios, y Cuenca la que menos.
 Extremadura  Los datos del INE revelan que, en los últimos 5 años, las separaciones han sido el doble que los divorcios en nuestra comunidad. Este hecho se explica si tenemos en cuenta el alto coste que supone la ruptura legal, que puede llegar a los cinco millones dependiendo el caso, y su duración, que lleva a los protagonistas a 'atascarse' dos años en los tribunales. El tiempo medio de duración de un matrimonio que se rompe es de once años y cuatro meses.

ORIGEN: Las parejas que deciden divorciarse inician un proceso legal que, según los expertos, puede resultar sencillo si hay acuerdo, pero agotador si se va por la vía contenciosa 

Principales causas que provocan el fin de un matrimonio 

INFIDELIDAD Causa más frecuente detectada en los tribunales. Según varios estudios, entre un 18 y un 26% de las rupturas se producen por la infidelidad masculina.
INCOMPATIBILIDAD La falta de compenetración llega a hacer imposible la convivencia. Las investigaciones coinciden en señalar que a pesar de ser el argumento más usado, tras éste se ocultan motivos más reales. 
INMADUREZ Suele darse en parejas que se casan muy jóvenes. A las presiones propias de la adolescencia, se unen las tensiones y compromisos del matrimonio. 
DROGADICCIÓN Principalmente el abuso de alcohol, que no sólo termina con matrimonios, sino también con vidas y familias enteras. 
MALOS TRATOS Tanto físicos como psíquicos. Diego Ruiz opina que en muchos casos "se generan porque el sexo masculino no acepta el nuevo papel que ya puede desarrollar su mujer". Este hecho hace dudar al hombre sobre cuáles son sus roles sociales en la pareja.
EGOÍSMO El gran problema se origina cuando en un matrimonio los cónyuges se acostumbran a recibir y a no dar nada a cambio.
DINERO El crédito excesivo, el conflicto por no respetar un presupuesto o el materialismo, unido al bajo nivel económico o a problemas en los negocios, pueden ser factores destructivos.  
TRABAJO Un exceso de actividad laboral, supone un grave problema sobre todo en parejas jóvenes, que terminan descuidando sus hogares.

CASO: 

Yolanda se divorció hace unos años y comenta que el suyo fue un proceso fácil. Tras tomar la decisión por mutuo acuerdo, le fue concedida la separación en dos o tres meses. No tuvo que recurrir a un abogado. Fue un procurador quién le tramitó todo el papeleo, por el cuál cada cónyuge tuvo que pagarle sólo 10.000 pesetas.

Cumplido el año de separación reglamentario, en un par de semanas obtuvo el divorcio legalmente. Y confiesa que, aunque a ella le salió gratis, en términos generales suele suponer más de 100.000 pesetas. No tuvo hijos durante su matrimonio, pero reconoce que si los hubiera tenido probablemente hubiera pospuesto su ruptura para más adelante por el bien de éstos.

OPINIÓN DE UN EXPERTO:

El caso anterior no es muy común. Según un colegio de abogados consultado, en términos generales el divorcio supone un proceso más complicado. La abogado especializada en estos asuntos, P. T., calcula que obtener la separación legal requiere más de un mes y medio si se realiza por mutuo acuerdo, y si no es así puede tardar hasta ocho.

La abogado explica que esta situación principalmente se debe a la existencia de "pocas vías directas de divorcio", por lo que es necesaria una "reforma de los códigos". Por eso, para evitar la 'pesadez' de estos trámites, muchos matrimonios deciden seguir separados sin hacer dicha ruptura legal. Además, de esta forma se ahorran el coste que supone el divorcio, que puede llegar a las 250.000 pesetas.

Según la experta, la causa principal del reciente aumento de rupturas en todo el país se debe a la incorporación de la mujer al mercado laboral, lo que explica que Extremadura sea una de las regiones españolas con un menor índice de divorcialidad. Y es que las mujeres ya no necesitan seguir con su marido para que las mantengan cuando las cosas marchan mal. De la misma forma, al gozar de independencia económica no suelen aceptar tampoco sus infidelidades.

Los hijos siempre son motivo de discusión en las separaciones de sus padres por el tema de la custodio, aunque en la mayoría de los casos le es concedida a la madre. Los niños, más que culpables, se sienten "en el medio, como si fueran la manzana de discordia". P. T. cree que los problemas matrimoniales siempre se descubren en el primer año de convivencia, pero las parejas intentan aguantar la situación para que los hijos se críen junto a sus dos padres.

La letrada recordó que el primer paso en una separación es contratar un abogado que lleve el caso. Tras su contratación, se interpone la demanda de divorcio y se presenta un convenio que debe ser aprobado por el juez.

ARTÍCULOS: APUNTE JAVIER ALVAREZ, Periodista. Muchos cambios 

El aumento del fracaso matrimonial en la región da sin duda mucho que pensar. El divorcio y la separación, que a menudo se frivolizan, deben ser siempre la última medida de una pareja, por todo lo que supone de reconocer una derrota en una relación sentimental por la que se había apostado todo. Da la impresión de que por la competitividad profesional la gente empieza a anteponer el trabajo a su vida personal. A todo esto hay que sumar el bajo índice de natalidad y que ya se ha perdido ese miedo ancestral al 'qué dirán', a esos rumores y cuchicheos malintencionados que aún tienen mucho poder en determinados ámbitos. El caso es que los divorcios aumentan. Y por algo será.

Fuentes: Los datos han sido recogidos de diversos artículos publicados en el Periódico de Extremadura, el 16 de Julio de 2001.