El negocio digital no despega y las nuevas tecnologías frenaron su avance en el 2001

Hoy 03/05/02

 'Quiero TV' desaparece y el móvil con internet es sólo una curiosidad en manos de pocos

 MARÍA JOSÉ ALEGRE - MADRID -

 'Quiero TV' desaparece e Internet móvil, que iba a ser una opción al alcance de todos en la campaña de Navidad del pasado año, no ha pasado de la categoría de curiosidad en los bolsillos de unos pocos iniciados, nada satisfechos, por cierto, con las prestaciones. Sólo el acceso a la banda ancha por cable y ADSL, sujeto de masivas campañas publicitarias, muestra signos de vigor. El negocio digital no despega y, como consecuencia, el sector español de las tecnologías de la información experimentó el pasado año un aumento de sólo el 7%, el más modesto de la última década. Para encontrar esa tasa de avance en una actividad caracterizada por su crecimiento explosivo hay que remontarse a 1992, el único año en que cayó el Producto Interior Bruto en la historia económica reciente de España. El presidente de Telefónica Móviles, Luis Lada, suele recordar, cuando se le pregunta por el frustrante desarrollo de Internet móvil, que pasaron muchos años hasta que el celular con GSM se abriera camino entre los consumidores, y ya vemos la expansión que ha experimentado esta tecnología en la última etapa. Internet no llega Pero el salto a Internet móvil, tantas veces anunciado, no llega para la inmensa mayoría. El protocolo WAP aplicado a la tecnología GSM-1800 ha sido un fracaso espectacular. Apenas se desarrollaron contenidos y el usuario tenía que pagar cantidades astronómicas por sencillas consultas en la red, puesto que las compañías facturan por tiempo de conexión en unas comunicaciones innecesariamente largas. Con la tecnología GPRS la conexión es continua y solamente se paga por el volumen de información recibido. Pero la difusión masiva de estos terminales no se ha producido, los contenidos para el Internet móvil tampoco resultan atractivos y los expertos hablan ahora de que el despegue se producirá a partir de 2003. Este panorama explica en parte que la nueva fecha que el ministerio de Ciencia y Tecnología ha puesto para la tercera generación de telefonía móvil -las operadoras deben tener desplegadas sus redes UMTS el próximo 1 de junio- haya sido vista por el sector como un brindis al sol. Además, al escaso entusiasmo que ponen los fabricantes de terminales -sumidos, muchos de ellos, en la crisis económica-, se ha unido, hace ya meses, el miedo de los ciudadanos a las antenas móviles. Ni siquiera va a ser sencillo que en pocas semanas tengan cobertura UMTS las 15 ciudades españolas que superan los 250.000 habitantes. Banda ancha El acceso a la banda ancha a través del cable y con línea ADSL es la gran esperanza, pero esta área de negocio explota una tecnología bien conocida y relativamente fácil de implantar en las empresas y en el área domestica en la que más ha calado Internet: los hogares donde viven jóvenes.