En verano aumentan las ventas de ciclomotores

Multitud de jóvenes de la ciudad estrenan moto con la llegada del buen tiempo y del fin de curso

 Los vemos siempre en grupo en diversos puntos de la ciudad acompañados de sus motos. Ahora en verano parecen proliferar los jóvenes que pasean con sus motocicletas por la capital. Zonas tan conocidas como la Puerta de la Villa o junto al mercado de Calatrava aparecen diariamente abarrotadas de ciclomotores cuyos dueños son en su mayoría jóvenes de entre catorce y veintiún años. Es la época más fructífera en cuanto a ventas de vehículos de dos ruedas se refiere.

El siguiente paso es la adquisición del vehículo y del casco, la mayoría de concesionarios regalan el casco, pero si al cliente no le gusta y desea adquirir uno mejor podrá elegir entre una amplia gama cuyo precio varía desde los treinta y seis euros en adelante. La televisión en este apartado también marca las pautas, según los empleados de las tiendas de motocicletas de nuestra ciudad, los cascos más demandados son aquellos que poseen grandes moteros españoles.

Se hacen pocos controles porque no hay personal

 La mayoría de las infracciones que comenten los conductores de motocicletas en nuestra ciudad se producen por no llevar el casco puesto y por carecer de seguro.

Según la Policía Local las motos de nuestra ciudad son por lo general ruidosas y poco respetuosas con las normas de tráfico. La práctica totalidad de los ciclomotores emeritenses están ya matriculados.

El intendente de la Policía Local, Esteban Sánchez, afirma que en Mérida en una primera impresión hay más ciclomotores que en cualquier otra ciudad extremeña. En su opinión las motos aquí «se hacen notar mucho más que en otras localidades de la región».

La Policía ha realizado siempre continuos controles para vigilar las infracciones que se cometen por el no respeto de las normas. Pero desde hace años que estos controles no se llevan a efecto por la falta de personal y porque las multas no han sido efectivas. Este problema radica en la necesidad de una mayor agilización de los trámites burocráticos ya que estos generan problemas a la hora de tramitar la sanción porque no llegan a finalizar el procedimiento. Para solventar esta dificultad, la Policía ha llevado a cabo en Mérida durante el pasado curso una campaña de educación vial en los colegios que pretende erradicar de raíz el problema que suponen los jóvenes y las motos. También la puesta en vigor de la Ley 19/2001, que ya forma parte de la Ordenanza Municipal de Tráfico, que modifica la Ley de Seguridad vial introduce cambios a este respecto, puesto que los padres, según esta nueva normativa, serán los responsables absolutos de las faltas que sus hijos cometan con las motos, y deberán abonar ellos la cantidad total de las multas. Con esto se espera que las infracciones desciendan. Para el intendente, el único objetivo que hay que conseguir en nuestra ciudad es «lograr que el número de desaprensivos sean una minoría localizable».

El casco es el mejor seguro posible

Es sin duda el objeto más importante cuando se realiza la adquisición de un ciclomotor. La mayoría de los concesionarios lo suelen ya regalar, pero también es cierto que la mayoría de los motoristas no lo suelen utilizar. Desde la Delegación de Tráfico se persigue a aquellos que no usan el casco como algo habitual a la hora de conducir su ciclomotor. Este verano se realizará una campaña por parte de la Policía Local para impedir que se produzcan este tipo de infracciones. El poco uso del casco tiene para los conductores de ciclomotor una explicación muy sencilla. Para la mayoría, el casco es «una molestia, un incordio». Les ocupa sitio en la moto y se sienten incómodos llevándolo. Para otros el casco «despeina y queda estéticamente mal». Razones tan sorprendentes como éstas son las que dan los propietarios de estos vehículos para no llevar el casco puesto. De lo que sí se quejan los moteros es del excesivo precio de este elemento. Para adquirir un casco de calidad deberá abonar una cantidad que ronda los sesenta euros. Si lo que quieres es un casco más estético, de último diseño y que vaya a la moda, el precio aumenta a los noventa euros. Pero si lo que quieres es evitar llevarlo puesto, el precio es lo que menos interesa. Lo único que sacamos en claro es que este elemento es imprescindible pues evita todo tipo de golpes en la cabeza que puedan ser los causantes de graves daños cerebrales.

Fuente: Hoy 14/07/02 - PACO VADILLO - MÉRIDA