Las personas de 16 a 25 años concentran el 32% de los accidentes de circulación, pese a que sólo representan el 15% del total de conductores.
Una media de veinte jóvenes españoles con edades comprendidas entre los 16 y 25 años muere y otros cincuenta se ven obligados a permanecer en silla de ruedas para el resto de su vida cada fin de semana a causa de los accidentes de tráfico, según un estudio presentado ayer en León por el Instituto Mapfre de Seguridad Vial. El informe de la mutua aseguradora que, durante los próximos meses desarrollará campañas de concienciación ciudadana en diecinueve ciudades españolas, también revela que este grupo de edad concentra el 31,4% de las víctimas mortales por siniestros de circulación, pese a representar únicamente el 15% del total de conductores.
Los resultados del estudio evidencian una vez más que los accidentes de circulación son la primera causa de mortalidad en nuestro país en el segmento de edad de los 16 a los 25 años. Este tramo registró 1.306 muertes durante el año 2000, de las cuales, los varones concentraban el 77,4% del total, con 1.011 víctimas mortales.
Más víctimas en carretera
Respecto al emplazamiento donde se producen los accidentes de tráfico en los que los jóvenes se ven implicados, el informe también corrobora los datos difundidos por la Dirección General de Tráfico, que revelan que en las zonas urbanas es donde se produce la mayoría de los siniestros. No en vano, es donde los jóvenes suelen dirigir sus salidas nocturnas, que se concentran en las denominadas «zonas de copas». Según la encuesta de la entidad aseguradora, el 55,7% de los accidentes tienen lugar en las ciudades, si bien la mayor parte de los siniestros con víctimas mortales (el 78,3%), se registran en carretera o zonas no urbanas. Ante esta situación, las campañas informativas que realizará el Instituto Mapfre hasta finales del presente año estarán dirigidas a los jóvenes conductores de estas edades e incidirán, sobre todo, en la utilización del vehículo durante los fines de semana, ya que es en este periodo cuando se produce en torno al 50% de los accidentes. En este sentido, un segundo informe impulsado por la mutua y coordinado por el sociólogo Amando de Miguel señala que el 72% de los jóvenes españoles utiliza un vehículo privado, ya sea propio o de algún amigo, en sus desplazamientos nocturnos durante los fines de semana.
Según este estudio, elaborado a partir de una encuesta realizada entre 2.300 jóvenes de 17 ciudades españolas y de edades comprendidas entre los 16 y los 24 años, el 15% de los encuestados admite que en sus viajes es «corriente» que el conductor haya consumido el suficiente alcohol como para tener un accidente de circulación. El porcentaje crece hasta el 47% ante la pregunta de si los jóvenes se consideran capaces de conducir después de consumir alcohol cuando salen de noche, si bien únicamente el 29% de los encuestados responde afirmativamente a la misma pregunta cuando quien conduce es un amigo y no uno mismo.