la policía decide combatir el «botellón» en cáceres con agentes antidisturbios:

abc 08/10/02.

Los seis jóvenes detenidos por provocar los disturbios, herir a tres agentes de la Policía local y destrozar mobiliario urbano han pasado a disposición judicial

CÁCERES. Más policías contra el «botellón». Esta será la reacción de la Delegación del Gobierno en Extremadura después de los violentos incidentes ocurridos el pasado fin de semana en Cáceres, cuando casi un millar de jóvenes provocaron altercados y se enfrentaron a la Policía por querer hacer cumplir el horario de cierre de los locales de copas y evitar los célebres «botellones» en plena calle.

«Orden público y paz social»

Los incidentes, ocurridos en la madrugada del sábado al domingo, se produjeron en la Plaza de Albatros cacereña y en otros lugares del centro de la ciudad. Fueron detenidos seis jóvenes, uno de ellos menor de edad, que ha quedado a disposición del Juzgado de Menores, y cuatro agentes de la Policía Local fueron heridos a pedradas y golpes de vasos de cristal.

Los destrozos causados en Cáceres han sido la última gota que ha colmado el vaso de la paciencia del delegado del Gobierno en Extremadura, Óscar Baselga, quien anunció ayer que la plantilla habitual de policías locales será reforzada de jueves a domingo por una unidad de antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía integrada por 40 agentes.

La intención del delegado del Gobierno es «garantizar, siempre desde la prevención, la seguridad ciudadana y el descanso de los vecinos. Actuaremos -dijo- desde la serenidad, pero con absoluta firmeza, para tomar las medidas que consideremos oportunas para garantizar el orden público y la paz social». Basealga recordó que, con el Código Penal en la mano, los autores de las agresiones a los agentes de las Fuerzas de Seguridad pueden ser condenados por desórdenes públicos apenas de entre seis meses a tres años de cárcel y anunció la apertura de un expediente administrativo por vulneración de la Ley de Seguridad Ciudadana que podría acarrear a cada detenido una multa de hasta 600.000 euros.

«Espero -aseguró Óscar Baselga- que éste haya sido el último coletazo de una forma de divertirse insolidaria, arcaica y poco acorde con una clase que se supone universitaria y que creo que debería tener otro tipo de actuaciones».

El concejal de Seguridad Ciudadana de Cáceres, Teodoro Casado, anunció que mañana tendrá lugar una Junta de Seguridad ciudadana para analizar los hechos con detalle y lamentó que «por unos pocos jóvenes» quedasen destrozadas una veintena de papeleras, una decena de contenedores, tres marquesinas y señales de tráfico. Incluso algunos jóvenes prendieron fuego a un coche.

Los hosteleros se defienden

La asociación de hosteleros cacereña Plamapi negó tener cualquier relación con los hechos ocurridos y aprovechó la ocasión para reclamar a la Administración la flexibilización de los horarios de cierre de bares y locales de copas porque «ello dará solución tanto a los problemas de ruina económica de los dueños de los establecimientos como también a los problemas de altercados». La Plamapi recordó que incidentes de este tipo ocurren de vez en cuando desde que en 1996 se estableció una orden de restricción de los horarios en los bares y negó las acusaciones que dirigen algunas voces contra los propietarios de bares como instigadores de una rebelión de la «movida».

«Los hosteleros -señalaron ayer en una nota- no hemos propiciado, incitado ni promovido ningún tipo de acción violenta y es totalmente falso que exista coordinación alguna entre nosotros que puedan dar lugar a altercados».

Desde la oposición política al PP en el Ayuntamiento cacereño, el PSOE criticó la «falta de previsión» de incidentes ya que «hace siete años los problemas se iban a arreglar en un periquete y no se ha hecho nada», y Manuel Cruz, de IU, denunció que este asunto «nunca se trata lo suficiente en la Corporación».