Las descontroladas protestas de los jóvenes contra los horarios de cierre de los bares han obligado a reforzar la vigilancia policial en Cáceres durante las noches del jueves al domingo. Esta medida se adoptó tras los graves incidentes y destrozos registrados en la madrugada del 5 al 6 de octubre, cuando seis jóvenes fueron detenidos por provocar disturbios, herir a tres agentes de la Policía Local y destrozar mobiliario urbano. Durante los dos últimos fines de semana, un dispositivo especial, formado por Policía Local, Nacional y Guardia civil, además de unidades especiales de intervención, vigilan las calles de Cáceres por la noche para evitar que el cumplimento de horarios de cierre de los bares derive en una batalla campal. Según la Junta de Extremadura, la solución pasa por negociar los horarios entre todas las partes afectadas, incluyendo a los vecinos, y la condición para ello es que no se registren nuevos incidentes.