La falta de apoyo, la quiebra de vínculos, el aislamiento, la soledad y un futuro incierto son factores que «hacen más vulnerables a los jóvenes frente a la depresión».
Uno de cada tres europeos sufrirá un trastorno mental en su vida, aunque sólo el 26 por ciento de los afectados recibirá algún tipo de tratamiento por su enfermedad, según un estudio epidemiológico presentado ayer en el VI Congreso Nacional de Psiquiatría que se celebra en Barcelona. Estos datos se han obtenido tras analizar 14.078 entrevistas realizadas en Bélgica, Francia, Italia, Holanda, España y Alemania entre el año 2000 y el pasado mes de abril de 2002.
El informe alerta de que el 14 por ciento de los europeos sufrirá una depresión mayor a lo largo de su vida y que el 16 por ciento desarrollará un trastorno de ansiedad. De las personas que han padecido una depresión mayor en los últimos doce meses, un 40 por ciento recibieron tratamiento famarcológico, un 13 por ciento únicamente psicológico y un 15 por ciento no tuvo ningún tipo de tratamiento.
El coordinador del centro de salud mental Malvarosa del Hospital Clínico Universitario de Valencia, Manuel Gómez de Beneyto, alertó de que en los últimos años se ha detectado un incremento de depresiones entre la población más joven. Según este experto, los factores que pueden haber provocado el aumento de esta afección entre los adolescentes son «la falta de apoyo social, la quiebra de vínculos sociales y familiares, el aislamiento, la soledad y unas perspectivas de futuro amenazantes», lo que «inevitablemente les hace más propensos a padecer una depresión».
Los videojuegos o las nuevas tecnologías son algunas de las causas de que los adolescentes se encierren actualmente durante horas en sus habitaciones, jugando solos con sus pequeñas pantallas o conectados a Internet a través de su ordenador. Estos nuevos juegos y aficiones pueden crear adicción en algunos jóvenes y, por tanto, pueden aumentar su aislamiento social y su soledad, lo que les convierte en personas más frágiles y propensas a sufrir trastornos anímicos.