BARCELONA. El representante de Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Vigo, Domingo Docampo, reclamó ayer más recursos a la Administración para que «los estudios de postgrado se puedan impartir en las universidades a precios públicos». Esta es una de las principales demandas de los centros públicos de enseñanza superior de España para empezar las reformas necesarias que, según Docampo, «nos permitirán poder converger con el espacio europeo de educación superior en 2010».
En la primera jornada organizada por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) sobre este proceso de integración de los estudios superiores en Europa, previsto en la Declaración de Bolonia, Docampo lamentó que los estudiantes españoles que quieran estudiar un master en una universidad pública deban desembolsar unos 6.000 euros, «la misma cantidad que han invertido a los largo de los cinco años de su carrera». El representante de la CRUE denunció que muchas academias y escuelas superiores ofrecen todo tipo de estudios de postgrado porque son considerados como un mérito en el actual mercado laboral.
«Es una vergüenza, hay que acabar con esta jungla de masters de cualquier actividad profesional», señaló Docampo, tras reclamar un esfuerzo especial para que las universidades apuesten «en serio» por organizar estudios de postgrado.
El rector de la Universidad de Vigo alertó sobre la pérdida de motivación de los estudiantes de las carreras de Ciencia porque «después de cinco años en la facultad pierden la curiosidad científica y el deseo de aprender» y emplazó a las autoridades universitarias catalanas a poner más el acento en la Educación para recuperar la ilusión por el conocimiento.
En el acto de apertura de esta jornada de la UPC, el conseller de Universidades de la Generalitat, Andreu Mas-Collell, reclamó también al Gobierno «voluntad política» para facilitar la adaptación de las universidades españolas al espacio europeo de la educación superior que contempla la Declaración de Bolonia. El conseller afirmó que «si en el Estado predomina una corriente pro-europea, ese proceso será fácil», pero alertó que si «se impone el «espíritu de Salamanca» (en alusión a las negativas del Ejecutivo para devolver los archivos de la Generalitat republicana), ese proceso será muy difícil».
El vice-rector de ordenación académica de la UPC, Benjamín Suárez, explicó, por su parte, que el proceso iniciado en Bolonia prevé la harmonización de los estudios superiores en toda Europa mediante la adopción de un sistema de titulaciones comprensible y comparable a escala continental.