El proceso de matriculación en las universidades de Castilla y León entra estos días en su recta final, y falta de datos estadísticos concretos, el número de estudiantes matriculados en los campus de la región en el curso 2002-2003 ronda los 96.700, cifra ligeramente inferior a los 97.558 del curso pasado. A pesar de ello, desde los rectorados no se ve con pesimismo el futuro, aunque se es consciente que la brecha del descenso demográfico se producirá en dos o tres años. Ante esta situación, a la que se suma la facilidad de matriculación en otras universidades españolas promovida por el distrito único y la competencia de las nuevas universidades, los campus castellanos y leoneses ya se están preparando.
Universidad de Salamanca
El prestigio histórico
Para el vicerrector de Docencia, Manuel Portillo, los retos de la Universidad más antigua y conocida de España para que la sangría de alumnos no se acentúe es «divulgar la imagen de la Universidad e incidir en la colaboración con Iberoamérica». A todo ello añade el miembro del equipo rectoral salmantino la capacidad de hacer más personal la oferta de las titulaciones del tercer ciclo (master, postgrado, doctorados). Según el vicerrector Portillo, la incidencia del distrito único se nota desde el primer momento de su implantación: «Algunos alumnos que estaban cursando sus estudios aquí desde primero han vuelto a sus provincias de origen a seguir en los centros de allí. Pero también ocurre lo contrario, muchos regresan a Salamanca». De todos modos, para Manuel Portillo el gran reto es el distrito único europeo «porque nos obligará a ser mucho mejores al competir con las grandes universidades europeas»
Universidad de Valladolid
Acercar los títulos a la sociedad
Mientras que las carreras tradicionales (Filologías, Magisterio Historia) perviven cómo pueden ante la pérdida de alumnos, otras como Fisioterapia en el campus de Soria reciben alumnos de toda España. Para el director del Área de Comunicación, Basilio Calderón, «los títulos universitarios tienen que estar más próximos a la demanda social, ser más prácticos». En este sentido, la implantación de la doble titulación de Derecho-Empresariales ha tenido un gran éxito de matriculación, y todo indica que Valladolid apostará por ese camino. A pesar de este mayor vinculación con el mercado y la empresa, para Basilio Calderón, la universidad también debe profundizar por la investigación «tanto básica como de excelencia». Para el ex decano de Filosofía y Letras hay otro factor, junto al demográfico y la libre circulación de estudiantes, que merma la llegada de estudiantes: la Formación Profesional. «La competencia de los estudios de FP es cada vez mayor, ya que cubren un tramo intermedio muy interesante».
Universidad de León
Prestación de servicios
Prestación de servicio y formación integral son los ejes con los que la Universidad de León pretende combatir la pérdida de alumnos que desde hace años estancó la evolución de esta relativamente joven universidad. El director de Imagen Institucional de la Universidad leonesa, Jesús Gutiérrez, recuerda las palabras del rector Ángel Penas, en la apertura del actual curso: «Hay que hacer las cosas mejor». Y eso pasa, junto a la prestación de servicios a la sociedad y una formación integral del alumnado, por una permanente evaluación docente del profesorado. En cuanto al distrito único, desde León se asegura que éste «nos ha beneficiado». De hecho, según datos de la institución académica, en León 2.200 estudiantes aprobaron los últimos exámenes de Selectividad y los alumnos de nuevo ingreso a la Universidad asciende a 2.994.
Universidad Pontificia de Salamanca
Matrículas más accesibles
«Nosotros no hemos notando el descenso de alumnos», afirma la vicerrectora Rosa Pinto, aunque recuerda que en el curso 2000-2001 la Pontificia perdió en torno a un centenar de matrículas. La única universidad privada en la región durante muchas décadas, la universidad de la Conferencia Episcopal coincide con las públicas en que el reto del futuro pasa por potenciar el tercer ciclo, que «permite realizar especializaciones más a la carta» y que el centro académico se someta a auditorías docentes a través de las oportunas comisiones nacional y regional de evaluación de la calidad. Sin embargo, la desventaja de que sus matrículas son notablemente más caras que las públicas obliga a «la Ponti» a presentar iniciativas como premiar a los mejores bachilleres con ayudas económicas. Ya lo dijo el rector Marceliano Arranz nada más tomar posesión de su cargo: «Hya que hacer más sociales la matrícula»
Universidad SEK de Segovia
Calidad y títulos propios
A pesar de que desde hace seis años no han sumado ningún título nuevo, el rector de la Universidad SEK, Arturo Colorado, asegura que la matriculación se mantiene estable. «Huimos de las carreras de moda», indica el máximo responsable de centro académico, quien coincide en que la calidad y la convalidación con Europa son ineludibles a corto plazo para sobrevivir en el ámbito universitario. Ante este nuevo panorama de competencia, la Universidad SEK coloca como cebos «la calidad, los títulos propios y la actualización permanente de su profesorado», indica el rector Cuadrado, para quien también es un valor el que esta universidad esté encuadrada en una ciudad pequeña de dimensiones más humanas que en «las grandes capitales con universidades masificadas».
Universidad Católica de Ávila
Atención personalizada
Éste es el primer curso en el que la matriculación se estanca al coincidir con el implantación de todo el ciclo de las titulaciones, presentadas ahora hace cinco años. El vicerrector de Ordenación Académica e Investigación. Maximiliano Fernández reconoce que la Universidad abulense compite con Madrid y Salamanca, por lo que ésta «debe ofrecer una atención más personalizada con una ratio profesor/alumno inmejorable y todo ello dentro de una gran calidad docente».