El aumento de la formación y la mala situación
del empleo son otras de las causas que explican el retraso en la
emancipación de los jóvenes españoles
MADRID. Una pareja de jóvenes quiere formar una familia. Problemas a los que se enfrenta: Primero, la formación. Si desean un empleo estable, cada vez es más necesario un programa de postgrado complementario. Esto retrasa uno o dos años el matrimonio. Una vez que cuentan con ello, llega el momento de buscar trabajo, algo nada fácil en estos momentos. Otro par de años, por lo menos, hasta conseguir un nivel de ingresos razonable. Aun así, una vez salvados estos dos escollos, aparece otro no menos exento de dificultades: encontrar casa. Un hogar asequible económicamente y con las características adecuadas.
Estos tres grandes obstáculos con los que actualmente se encuentra la juventud son, según el Consejo Económico y Social (CES), las principales causas de la tardía emancipación de los jóvenes españoles del hogar para formar nuevas familias (que se ha retrasado durante los últimos 25 años) y, en definitiva, de la baja natalidad que actualmente existe en España.
Para abordarlos, el CES ha realizado el informe «Estudio sobre la emancipación de los jóvenes y la situación de la vivienda en España». Fruto de casi dos años de trabajo, analiza exhaustivamente las causas y propone medidas para solucionar, sobre todo, el tercer obstáculo que dificulta la independización económica de los jóvenes: el acceso a la vivienda.
Protección Oficial
Para facilitarles una casa, el CES propone construir más viviendas protegidas, promoviéndolas -tanto en régimen de alquiler como de propiedad- con criterios favorables a este sector de la población. Con ese fin se pide el impulso «decidido» por parte del Estado de este tipo de viviendas.
El informe tiene en cuenta la movilidad geográfica que caracteriza a los jóvenes y los cambios en el modelo familiar tradicional. Por ese motivo, fomenta la creación de alojamientos de menor tamaño, más adaptados a las necesidades y a la capacidad económica de los jóvenes. En concreto se recomienda la construcción de apartamentos reducidos y con servicios comunes para la residencia transitoria de jóvenes, fórmulas de alojamiento colectivo para determinadas situaciones y la rehabilitación de inmuebles que aprovechen los espacios para hacer más viviendas. Asimismo, el estudio propone imitar, con fórmulas adaptadas, programas que ya se realizan con estudiantes: las viviendas intergeneracionales, que unen en una misma casa a jóvenes y personas mayores.
En lo relativo al suelo edificable, el informe del CES propone a los Ayuntamientos, encargados de la gestión del terreno, el aumento del espacio edificable y la reducción de su precio. En la presentación de este análisis, el representante de los sindicatos en el Consejo Económico y Social, Bruno Estrada, de CC.OO, animó a los Ayuntamientos a buscar otras formas de financiación que compensen lo que dejarían de ganar si se baja el precio del suelo.
Pese a que este estudio se inició hace casi dos años, con su presentación el CES se suma al debate sobre la accesibilidad a la vivienda, abierto en las últimas semanas tras hacerse público el incremento del 15 por ciento que su precio registró en el último año, y sobre el que también se han pronunciado el Banco de España, el PSOE, las organizaciones de consumidores y la patronal de constructores, además del Ministerio de Fomento.
El informe ha sido elaborado por tres consejeros del CES, uno por cada grupo que integra la institución: sindicatos, empresarios y cooperativas. La comisión de trabajo que realizó el informe se creó a tal efecto y fue coordinada por Bruno Estrada, como representante de las organizaciones sindicales; José de la Cavada, en representación de las organizaciones empresariales, y Alfonso Vázquez, consejero por la Confederación de Cooperativas de Viviendas.
Los autores del informe opinan que el problema del retraso en la emancipación,«que en España es muy grave», tiene efectos muy negativos en las tasas de natalidad, lo que a medio plazo tendrá también consecuencias en el sistema de protección social por la falta de trabajadores.
En cuanto al informe, así como parece acertar al enumerar las causas que provocan el retraso en la emancipación de los jóvenes españoles, en opinión de uno de los consejeros, el presidente de Hispacoop Ignasi Faura, en lo que se refiere a las conclusiones «hay propuestas excesivamente genéricas».
El alquiler en España
Por su parte, Bruno Estrada afirma que, en estos momentos, resulta 600 euros más caro al año alquilar una vivienda que comprarla. El representante de los sindicatos añadió que el alquiler de una vivienda en España tiene un coste medio de 5.409 euros al año (900.000 pesetas), mientras que su adquisión sale por 600 euros menos (800.000). Para los autores del informe, esta es una de las causas por las que en España tiene tan poco éxito el alquiler, que representa sólo el 10 por ciento del total de viviendas, mientras que en el resto de Europa la media está entre el 40 y el 50 ciento.
Al presentar propuestas sobre el alquiler, el informe llega a proponer la figura del «alquiler social», un sistema capaz de permitir a los jóvenes acceder a una vivienda a su medida, tanto en características físicas como en coste. A juicio del Consejo Económico y Social, el alquiler es «el régimen más adecuado para la primera vivienda»- De ahí que esta institución aboga por implantar «ayudas directas al alquiler que se dirigirían a los jóvenes arrendatarios en función del esfuerzo de acceso a la vivienda».