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COLPISA MADRID Los autores del estudio 'La Educación superior y el futuro de España',
encargado por la Fundación Santillana, se mostraron ayer de acuerdo en
líneas generales con el anteproyecto de Ley de Universidades y, en
concreto, con la figura de la habilitación del profesorado.
Víctor Pérez-Díaz y Juan Carlos Rodríguez aseguraron que el
requisito de la habilitación, comparado con el actual, es mejor que los
mecanismos previstos para reclutar a los docentes, que se caracteriza
por una fuerte endogamia. No en vano, el 90% de los profesores elegidos
por los tribunales son los candidatos locales. Para los especialistas,
la futura norma favorece la 'diversidad y la flexibilidad', lo que ya es
un avance. Pese a la polémica levantada por la supuesta pérdida de
autonomía de las universidades, Pérez Díaz adujo que el poder de los
rectores es en realidad «bastante reducido». Al depender las
instituciones de enseñanza superior de los presupuestos aprobados por
las comunidades autónomas, las universidades están subordinadas en última
instancia a los poderes públicos, que «con toda razón» piden que se
rindan cuentas.
Los expertos expresaron sus «moderadas reticencias» hacia la creación
de una agencia nacional de evaluación, por cuanto piensan que al final
el mercado coloca a cada universidad en su sitio, de manera que los
estudiantes disponen de suficiente información sobre la excelencia académica
de cada entidad.
Preguntados sobre la financiación de la universidad española,
reconocieron que es insuficiente, aunque comparada la inversión con la
renta per cápita del país la situación no es tan mala. «El dinero no
lo es todo. Mas importantes es cómo se emplea», apostilló el sociólogo. |