el gobierno promete 'mano dura' para atajar los actos de violencia:

el periódico extremadura 07/10/02 - M. F. / B. G. CACERES

REACCION DE LAS ADMINISTRACIONES

 
Agentes antidisturbios vigilarán las calles de Cáceres los jueves, viernes y sábados
 
El ayuntamiento no cede y afirma que "los horarios de cierre de bares se cumplirán"
 

Los disturbios provocados por centenares de jóvenes en la madrugada del domingo han provocado la inmediata reacción de la Delegación del Gobierno en Extremadura, que "no a va consentir que las calles sean tomadas por grupos violentos". Para ello, las fuerzas de seguridad se emplearán "con contundencia".

 

Los sucesos producidos en Cáceres por el nuevo horario de cierre de los bares de copas provocó que "desde primera hora de la mañana de ayer" el delegado del Gobierno, Oscar Baselga, el subdelegado en Cáceres, Carlos Rovira, y el alcalde de la ciudad, José María Saponi, se pusieran en contacto entre sí. Se ha considerado urgente la convocatoria esta semana de la Junta Local de Seguridad "en la que se valorarán los sucesos y se establecerán las acciones pertinentes a realizar".

 

Una de estas medidas es el compromiso del director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, de que en adelante todos los jueves, viernes y sábado este cuerpo desplazará a Unidades Policiales de Intervención --los conocidos como antidisturbios-- para evitar altercados similares y reforzar a los agentes locales. Díaz de Mera mantuvo ayer por la mañana una conversación con Saponi, a quien trasladó su compromiso de reforzar la seguridad con agentes procedentes de otras comunidades.

 

"Cáceres no se va a convertir en una ciudad sin ley", manifestó ayer Teodoro Casado, concejal de Seguridad Ciudadana. "Está claro que no vamos a ceder y los horarios de cierre de bares se van a cumplir", añadió el edil. Casado asegura "poder demostrar" que algunos hosteleros afectados por los nuevos horarios de cierre actúan de instigadores de los incidentes.

 

Los incidentes más graves se produjeron hacia las 3.30 de la madrugada cuando miles de personas que llegaban a la Madrila, la zona habitual de copas en la ciudad a esa hora, se encontraron con los bares cerrados. Hasta el lugar de los hechos se trasladaron una veintena de policías locales y seis nacionales, que se vieron desbordados.

 

El nuevo horario de cierre está vigente desde el verano pero es ahora, al regreso de los estudiantes tras las vacaciones estivales, cuando el problema se agrava al multiplicarse el número de jóvenes que acuden de madrugada a los bares de copas. Pero el próximo fin de semana, cuando ya todos los universitarios hayan regresado, el problema puede recrudecerse.