Jornada movida la del jueves, movida que se prolongó durante la tarde, noche y madrugada del viernes. Las novatadas y la presencia de los 12.000 estudiantes universitarios con el comienzo del curso hacían presagiar una jornada ajetreada, para dolor de cabeza de los vecinos del centro, primero, y de las zonas del alterne nocturno, después.
La exigencia del cumplimiento de cierre de locales, más aún con el nuevo horario de invierno (cierre de los pubs a las 3 y de las discotecas a las 4,30 los fines de semana) adelantaba ya posibles conflictos o, al menos, reacciones de desagradable sorpresa para parte de los miles de jóvenes acostumbrados a alternar sin horarios estrictos. El resultado fue la concentración espontánea de un numeroso grupo, compuesto exactamente por 133 personas (la Policía Local los contó), frente al Múltiple, junto a la parada de taxis, a las 5 de la mañana. La concentración era espontánea y ebria, lógicamente, y se cantó hasta 'Paquito el chocolatero', además de corearse consignas e insultos contra el alcalde, las autoridades en general y la Policía como queja por el cierre de los bares.