Comprar un piso medio costará el año que viene 1.350 euros más

hoy 25/10/02 - J. L. A. - MÉRIDA

La Junta sube del 6% al 7% el impuesto de transmisiones patrimoniales

Comprar un piso de tipo medio, de unos 90.000 euros (15 millones de pesetas) costará el año que viene 1.352 euros más (225.000 pesetas), debido a la subida del impuesto autonómico de transmisiones patrimoniales, que se eleva del 6% al 7% (5% en VPO), y el de actos jurídicos, que pasa del 0,5% al 1%.

El proyecto de ley de Reforma Fiscal de Extremadura superó ayer dos enmiendas de totalidad en la Asamblea. Las enmiendas fueron presentadas por Izquierda Unida y Partido Popular, y ambas fueron derrotadas por la mayoría parlamentaria del PSOE, la del PP fue incluso rechazada por IU. Ahora al proyecto le queda únicamente el trámite de enmiendas parciales y no se espera que el Grupo Socialista admita cambios significativos.

La ley de Reforma Fiscal de la Comunidad Autónoma fue redactada este verano por el Gobierno regional y según los cálculos supondrá una recaudación tributaria el año que viene de 36 millones de euros más (6.000 millones de pesetas) que en el año presente. La elevación de cuantía se debe principalmente al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, que grava por ejemplo la compraventa de viviendas. De 73 millones de euros que se prevén recaudar este año, en el próximo se pasaría a 103 millones, un incremento equivalente a 5.000 millones de pesetas. Junto al retoque de impuestos como el mencionado, o el del Suelo sin Edificar y Edificaciones Ruinosas (conocido como 'impuesto de solares') que se reduce, el proyecto de ley debatido ayer en la Asamblea incorpora las modificaciones que por primera vez introduce la Junta en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En este último se aprobará una deducción de 120 euros (20.000 pesetas) a los asalariados que ganen menos de 15.000 euros (2,5 millones de pesetas) brutos al año. El proyecto de ley de Reforma Fiscal de Extremadura suprime asimismo los impuestos a las dehesas en aprovechamiento deficiente, y a los regadíos infrautilizados, y modifica el impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y el tributo sobre el Juego.

Manuel Amigo, consejero de Economía, Industria y Comercio, lo defendió en el pleno parlamentario de ayer. «Progresista y progresiva» Afirmó que ahonda en una política fiscal «progresista y progresiva», ya que «beneficia a las economías más modestas» y con la superior recaudación tributaria que en general se espera para el año que viene se pagará, entre otras cosas, la 'dote' de 6.000 euros que la Junta concede a las mujeres en paro para que encuentren trabajo.

Carlos Floriano, presidente regional del PP, proclamó que ahora los extremeños ya saben «para qué quería Ibarra tener capacidad de decidir sobre los impuestos, para subírselos a todos». ¿Para qué quiere la Junta recaudar más, si ya este año ha recibido más dinero del Gobierno central? «Para pagar sus deudas, que ascienden a 12.267 millones de euros». Algunas deducciones de IRPF, como la prevista por vivienda para jóvenes que ganen menos de 15.000 euros, Floriano la ve de galería porque «si un joven sólo gana al año tres millones de pesetas tiene para vivir, pero no para comprar vivienda». El PP presentó un texto alternativo según el cual rebajarían la recaudación en 60 millones de euros en vez de incrementarla en 36. «Reduciríamos los impuestos porque eso crearía actividad y empleo». La subida proyectada por la Junta es sin embargo «para crear mejores servicios públicos», defendió el diputado socialista Francisco Macías.

El incremento en un 40,5% de la recaudación por transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados fue especialmente criticada por Manuel Cañada (IU) porque «es bestial y afecta a un bien de primera necesidad como es la vivienda». Los socialistas defendieron ese punto argumentando que la vivienda en Extremadura ha subido en los últimos años sólo un 16%, frente al 60% en la media española, y sólo se precisan el 28% de los ingresos familiares para pagarla (48% media española).

Los solares bajan y algunas herencias no pagan

 El proyecto de ley de Reforma Fiscal modifica bastante el impuesto sobre el Suelo sin Edificar y Edificaciones Ruinosas, el 'impuesto de solares', cuyo rendimiento se desinfla y pasará de algo menos de 6 millones de euros en este año a sólo un millón en 2003 según la previsión presupuestaria de la Junta. Se modifica una vez visto que perjudicaba a muchas economías modestas, y así quedarán exentos de pagar los solares de menos de 100 metros cuadrados y las poblaciones (siempre mayores de 10.000 habitantes) donde el conjunto del valor catastral de los solares y ruinas afectadas no supere los 6.100 euros.

Estarán también exentas las personas que compren el terreno para hacerse su vivienda habitual. Los solares destinados a uso industrial y dotacional pagarán sólo el 50%, y en general para todo tipo de terrenos vacíos o edificaciones ruinosas el tipo máximo a pagar se reduce del 30% al 20% del valor catastral. Gozarán de una bonificación del 95% quienes ganen menos de 24.000 euros de sueldo al año y 9.000 de otros tipos de ingresos.