Piden que se cumplan las normas que obligan a contratar un cupo de minusválidos
Encontrar un trabajo. Ese será el objetivo central sobre el que van a volcarse las asociaciones de minusválidos en los próximos cuatro años y así se recoge en el Plan de Actuación del Cermi que anoche fue presentado en Mérida. Según datos del movimiento de minusválidos extremeños, en estos momentos hay alrededor de 2.300 empleos en el sector. De esa cifra casi 1.500 personas son minusválidos. A corto plazo, los minusválidos quieren que se amplíe esa cifra de empleo y desean que buena parte de esos trabajos no se creen en los tradicionales sectores del empleo más o menos protegido sino que sean empleos normalizados, iguales a los que desempeña cualquier otro trabajador. «Mediante el empleo conseguimos independencia económica, relaciones sociales y crecimiento personal, a la par que contribuimos a la creación de riqueza y al progreso de nuestro entorno...
La creación de empleo es una prioridad para el colectivo, ya que tanto la integración social como el desarrollo personal se logran fundamentalmente a través de la inserción laboral», se afirma en el Plan de Actuación de los minusválidos. Cumplir las leyes Para crear más empleo, los colectivos de minusválidos piden, en primer lugar, que se respete la legislación vigente, tanto en la empresa privada como en las administraciones públicas. «El eje principal de nuestro Plan será el cumplimiento legal que marca la normativa existente para la reserva de puestos trabajo», indica el informe del Cermi. Entre las normas ya aprobadas que no siempre se cumplen, el Cermi recuerda que las empresas ordinarias con más de 50 trabajadores deben reservar el 2% de puestos de trabajo para personas con discapacidad. Además, en la Ley de la Función Pública se dice que en las convocatorias de empleo público se deben reservar un 3% del conjunto de las plazas para ser cubiertas por personas con discapacidad de grado igual o superior al 33%.