Las posibilidades de que una persona atractiva encuentre trabajo son mayores

Los expertos en recursos humanos dan gran importancia a la entrevista

Las posibilidades de que una persona atractiva encuentre trabajo son mayores que las que tiene otra que no lo es, según reconocen los expertos en recursos humanos. Además, a la hora de seleccionar a trabajadores, junto a la experiencia o el currículum, se concede una gran importancia a la entrevista, y, por tanto, el contacto personal y la primera impresión son factores que también tienen mucho peso cuando se busca un empleo.

«Quienes tienen atractivo personal, tienen también un mayor poder de credibilidad», asegura Gonzalo Ezquerra, director de Formación y Recursos Humanos. Los métodos de selección de trabajadores han sido cuestionados al conocerse las anotaciones, xenófobas o despectivas, que la empresa de supermercados Sánchez Romero realizaba sobre las personas que acudían a sus entrevistas de trabajo.

Gonzalo Ezquerra, responsable de Recursos Humanos de la Cámara de Comercio de Cáceres, institución que se ocupa de realizar selecciones de trabajadores para las empresas que se lo solicitan, señala que «muchos de los comentarios que se han conocido son inaceptables, todas las referencias a si la persona es de raza gitana, si es inmigrante...», aunque reconoce que en un proceso de selección puedan realizarse anotaciones banales sobre el candidato «a modo de recordatorio de quién era la persona» En el caso Sánchez Romero, las anotaciones también descalificaban al demandante de empleo por su aspecto físico o la edad.

Un estudio de la consultora 'Taylor Nelson', realizado hace año y medio, concluye que «ante un currículum vitae con idéntico perfil profesional acompañado de una fotografía, los responsables de recursos humanos mostraron su preferencia por convocar a una entrevista a los candidatos con pelo frente a los que estaban calvos». Es decir, que las personas con calvicie tienen más dificultades para encontrar un empleo. Ezquerra no le concede demasiada credibilidad a este trabajo, ni piensa que tener poco cabello sea un hándicap a la hora de realizar una entrevista laboral. No al menos hasta ese punto, porque el experto en Recursos Humanos asegura que «está estudiado por la psicología social que el atractivo personal tiene un mayor poder de credibilidad, convence más fácilmente; por eso, en televisión los presentadores suelen ser personas atractivas, porque resultan más creíbles para el público.

En una selección técnica, no científica, las posibilidades de que una persona atractiva encuentre trabajo son mayores». Hay que precisar, no obstante, varios aspectos. «No hay que confundir atractivo o atractiva con guapo o guapa», asegura Ezquerra. «El atractivo puede radicar también en el tono de voz, en la forma de expresarse, en la elegancia, la educación, etc». Se trata siempre de una cuestión subjetiva. Lo más correcto sería decir que si «la persona es percibida como atractiva, entonces es percibida con mayor credibilidad».

Para los profesionales encargados de seleccionar trabajadores, la entrevista personal con el candidato es fundamental. Es el momento en el que pueden confirmar que son ciertos los datos expuestos en el currículum, así como los rasgos demostrados en las pruebas psicotécnicas.

Buena presencia

La presencia, por tanto, es importante, aunque las selecciones serias de trabajo tratan de medir este aspecto en su justo término. La ficha que se le elabora a cada aspirante en la Cámara de Comercio de Cáceres, por ejemplo, mide el aspecto físico con una horquilla de posibilidades que van desde 'pulcro' a 'descuidado'. «El primer principio que debe imperar en una entrevista de trabajo es el respeto a la persona, debe estar por encima de todo. Es más, la entrevista debe ser un intercambio de información, el demandante de empleo también está en su derecho de preguntar por datos de la empresa que quiere contratar personal», dice Gonzalo Ezquerra, quien señala que no se les ha dado el caso de que una empresa les solicite una selección de trabajadores atendiendo a criterios xenófobos o clasistas. «Si es evidente que si el puesto de trabajo es de vendedor, se pide o se busca a una persona que tenga facilitad de comunicación, que no sea introvertida. Cuando una empresa nos pide que le hagamos una selección, nosotros le preguntamos a qué se va a dedicar el trabajador, qué funciones va a realizar, si es un puesto que requiere estar cara al público, si tiene que viajar o no. Aparte de las aptitudes de la persona, hay una serie de rasgos o variables que necesita el puesto de trabajo». Ese perfil de exigencias concretas de un puesto de trabajo es lo que se conoce con el nombre de 'profesiograma', que medirá desde las aptitudes intelectuales del individuo, hasta su nivel de concentración, su facilidad verbal, etc. Se trata de un paso previo a la entrevista.

«En una entrevista no hay preguntas vacías»

Gonzalo Ezquerra asegura que «en una entrevista de trabajo, si es seria y hecha por profesionales, no hay preguntas vacías, porque el encargado de hacerla se la ha preparado». Eso sí, señala que esas preguntas «siempre tienen que ser relevantes para el puesto de trabajo», y añade que el entrevistado «siempre está en su derecho de no contestar, el límite de la intimidad lo pone él».

Preguntas como si se está pagando hipoteca pueden ser válidas, asegura Ezquerra, según qué puesto de trabajo se trata de cubrir. «Si es de vendedor a comisión, es mejor que esté pagando una hipoteca porque seguramente pondrá más empeño en las ventas». No es aceptable, precisa, que se pregunte a una mujer si piensa quedarse embarazada. Durante la entrevista se recomienda mostrarse como uno es, aunque sin pasarse. «Hay que ser franco, eso es bueno, pero sería tonto que se expusieran los defectos que uno tiene. Lo mejor es darles la vuelta; por ejemplo, si una persona es impaciente lo más conveniente sería decir que es dinámico o que le gusta terminar las cosas que empieza».

Fuente: Hoy 07/0//02 - PABLO CALVO - CÁCERES