objetivo laboral:

  La incidencia del desempleo en cada colectivo y en cada persona no sólo se debe a la evolución de un mercado de trabajo dinámico y cambiante, si no que las características personales de cada uno ( sexo, edad, formación, habilidades, experiencia, etc. ) y otros factores psicosociales, como la actitud ante el empleo, la estructuración del proceso de búsqueda de empleo, etc, son de gran importancia y delimitan una situación personal y concreta del desempleo.
  De esta manera queda patente la necesidad de que cada uno de nosotros, siendo buscadores de empleo, nos impliquemos en nuestro propio proceso de inserción laboral.
  Es necesario estructurar de forma clara lo que se puede ofertar y cuáles son las limitaciones a la hora de desempeñar una ocupación, es decir, reflexionar tanto sobre el perfil personal como sobre el perfil profesional, para establecer su relación con el demandado en la ocupación objeto de interés.
  En definitiva, se trata de llegar a establecer un objetivo profesional que facilite la preparación de una estrategia propia de búsqueda de empleo.

  El perfil personal:

  En los procesos de selección se valoran tanto el perfil personal como el profesional, ya que ambos tienen que ajustarse lo más posible al perfil que la empresa esté demandando, para desempeñar un puesto de trabajo concreto.
  En el perfil personal se incluye las características personales, motivaciones ante el empleo y la delimitación del área profesional que se desea ocupar.
  Se deberá reflexionar sobre todos estos aspectos y, estructurar con la mayor claridad posible, el cúmulo de cosas que se sabe sobre uno mismo/a.
  Dentro de las características personales se deberán dejar recogidas las cualidades, aspectos positivos de la persona y las habilidades contextualizadas en el entorno laboral. Esta información permitirá valorar la adaptación a la ocupación que se pretende desempeñar, análisis que también realizará cualquier seleccionador.
  Por otro lado, la razón por la que se busca empleo ( desarrollo profesional, independencia económica, ampliar las relaciones personales, participar socialmente, etc. ) determinará la estrategia de búsqueda, el tiempo que se empleará en ello y el tipo de ocupación que se aceptaría desempeñar.
  Por esto, es importante tener claro la motivación hacia el empleo y ser sincero/a con uno mismo/a. Cuanto más consistentes y diversas sean las razones, más te reafirmarás en tu empeño y más posibilidades de conseguirlo tienes.
  Delimitar el área profesional, supone que sepas en qué condiciones quieres emplearte:

horario
remuneración
jornada laboral
ámbito geográfico de trabajo
nivel profesional
tipo de empleo
etc.

    Es muy importante ser realista en la elección, sobre todo con las condiciones mínimas que se aceptarían. Valorar las ventajas e inconvenientes de la decisión, ya que con ella se está delimitando un empleo con unas características determinadas, que permitirán optar con mayor convencimiento por unas determinadas ofertas que coincidan con la elección.

  El perfil profesional:

  Dentro del perfil profesional se incluye la formación y la experiencia laboral.
Se deberá hacer un repaso tanto de la formación académica que se posee, como de la formación complementaria ( ocupacional y / o privada ), que apoye la candidatura al puesto de trabajo al que se opta.
  En cuanto a la experiencia laboral, hay que ser conscientes de que en un proceso de selección, si bien se tendrá en cuenta todo lo que se aporte en este apartado, realmente se valorará la experiencia más directamente relacionada con la ocupación a la que se pretende acceder.
  Estructurar, en estos dos apartados, puntos débiles y fuertes hará que te muevas con más facilidad dentro de los procesos de selección, ya que en ellos se basará el análisis del seleccionador.

  El puesto de trabajo:

  El perfil profesional y personal determinaran una línea en la que pueden tener cabida ciertas ocupaciones que sean apropiadas para ti.
  A partir de aquí, puedes establecer tu objetivo profesional delimitando cuál de todas ellas es la que consideras prioritaria.
  Con este proceso estás dibujando el puesto de trabajo que aceptarías.
  Si eres consciente de que tus perfiles deben ajustarse lo más posible al demandado para el puesto de trabajo al que optas y que éste va a ir evolucionando según lo haga el mercado de trabajo, la conclusión más obvia es que necesitas conocer cómo cambia para ir ajustando tus posibilidades a la hora de intentar incorporarte a el.