AMPLIACIÓN Del horario de cierre si se garantizan «la paz y el silencio» en las calles

Juan Carlos Rodríguez Ibarra se mostró ayer dispuesto a negociar una ampliación de los horarios de cierre, siempre que se que garantice que a partir de esa hora habrá «tranquilidad, paz, orden y silencio en las calles». El presidente de la Junta, que hasta ahora se había mantenido inflexible en este punto, dijo que si en el plazo de «quince días o un mes» no se producen actos de violencia negociará con los hosteleros la ampliación.

El presidente mencionó las 3.00 de la mañana como hora límite para que «no haya nadie en la calle montando ruido y ni música en ningún local que esté molestando al vecino». En realidad, esa es la hora que se establece actualmente en la orden de la Junta para los bares especiales (categoría F) los fines de semana, de modo que una posible negociación supondría retrasar algo más el cierre. El caso de Cáceres es más complicado, porque el problema radica en que la práctica totalidad de los locales de copas tienen licencia de bar normal (categoría C), y sólo podrían igualarse con los los locales de copas del resto de la región si antes se reclasifican como bares especiales, lo cual no es competencia de de la Junta sino del Ayuntamiento.

A favor de la ampliación

En cualquier caso, el anuncio de Ibarra abre una puerta a la negociación que hasta ahora permanecía cerrada. Durante toda la semana, asociaciones de hosteleros y empresarios se han pronunciado a favor de la ampliación para igualar los horarios a los de las comunidades limítrofes, e incluso los vecinos de La Madrila están dispuestos a dialogar.

Los hosteleros aseguran que sus ventas han caído entre el 30 y el 60 %

Calculan que unos 170 camareros eventuales se han quedado sin trabajo en una semana. El cumplimiento de los horarios de cierre en Cáceres no está teniendo solamente repercusiones sociales, sino también económicas.

Manos caja

Hosteleros consultados por este diario y un portavoz de la asociación de propietarios Plamapi aseguraron ayer que las cajas han caído hasta un 30 % en los bares de la Plaza Mayor, Pizarro y Madrila alta, y hasta un 60 % en la Madrila Baja, la zona que más está notando el adelanto el cierre porque era precisamente la que más tarde lo hacía. Esta disminución de los ingresos ha causado, según los cálculos de Plamapi, que los bares prescindan desde hace una semana de unos 170 camareros eventuales, que trabajaban jueves, viernes y sábado por una media de 42 euros (7.000 pesetas) por noche, dependiendo del local y de la zona. De este modo, en un mes se dejarían de pagar unos 90.000 euros (15 millones de pesetas) en salarios. «Yo tenía cada fin de semana a diez personas trabajando, y ahora me he quedado sólo con los seis que tengo fijos», afirmaba ayer el propietario de un local de La Madrila baja. La distribución de bebidas al por mayor es otro de los sectores afectados. «Antes se descargaban en La Madrila dos camiones de Coca-cola, y ahora sólo una furgoneta», apunta el portavoz de Plamapi. El delegado de esta marca en Cáceres, Juan Antonio Fernández Paniagua, no dio cifras pero constató que «desde hace tiempo hay una merma en la distribución, que se ha acentuado estas últimas semanas» ya que, según dijo, los bares de copas son los principales consumidores.

Los bares se quejan de la rigidez de la policía en las denuncias

El jueves se levantó acta por incumplimiento a cuatro locales. Los propietarios de los bares de copas están muy enfadados con la actitud de la policía en cuanto al cumplimiento estricto de los horarios. Afirman que se está siendo demasiado inflexible, ya que los agentes de paisano se presentan a la hora límite exacta (una y media el jueves), y si el bar no está cerrado y desalojado, se levanta acta de infracción.

De hecho, el jueves (ya viernes por la mañana) abrieron a las 5.30 horas la práctica totalidad de los locales de La Madrila, donde entraron las entre 300 y 400 personas que se encontraban en la Plaza de Albatros desde el cierre de las discotecas y el final de botellón (en torno a las 4.00). Durante ese intervalo no se produjeron incidentes, excepto los causados por V.F.G.C., que fue denunciado por insultar a los 'antidisturbios' apostados en la Plaza de Albatros, y posteriormente fue detenido tras saltarse varios semáforos en rojo por conducir en estado de embriaguez. El dispositivo especial de seguridad, con más de 100 agentes, sigue este el fin de semana.

Fuente: Hoy 19/10/02 CLAUDIO MATEOS / AGENCIAS CÁCERES / MADRID