Según el secretario del Plan Nacional sobre el Sida, «el problema del sida es autóctono. Tres de cada mil españoles podrían llevar la enfermedad a otro país».
«Protégete». Es el lema de la campaña lanzada por el Ministerio de Sanidad con el propósito de fomentar el uso de medidas preventivas para evitar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados. Y muy especialmente el sida, que esta semana concentra la atención de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales porque el próximo domingo se celebra el Día Mundial contra esta enfermedad.
La campaña presentada ayer por la ministra de Sanidad, Ana Pastor, se dirige en especial a los jóvenes de entre 15 y 35 años. Durará hasta el 8 de diciembre y costará 1.025.000 euros. La infección por VIH «sigue siendo un importante problema de salud pública», con 125.000 personas infectadas -según las estimaciones del Plan Nacional sobre el Sida- y más de 75.000 pacientes en tratamiento. Sin embargo, aunque España es el país más afectado de la UE, «la evolución de la epidemia es favorable y en los últimos años se han registrado descensos en todas las categorías de transmisión, gracias a las medidas de prevención y al esfuerzo conjunto de Administraciones, ONG, sociedades científicas y profesionales sanitarios», dijo la ministra. También, por supuesto, «gracias a las terapias antirretrovirales de alta eficacia, sobre todo los inhibidores de la proteasa, que han traído más expectativas de futuro y facilitado la reinserción sociolaboral».
Prevención rentable
«No hay cura ni vacuna, pero sí medidas simples para frenar su expansión», recordó Ana Pastor. Por eso insistió en la rentabilidad de las actuaciones preventivas. Citó, como ejemplo, las estrategias dirigidas a los consumidores de drogas intravenosas, como los 1.100 puntos de intercambio de jeringuillas y el tratamiento con metadona, que actualmente llega a 90.000 personas (eran 29.000 en 1995). Todo ello ha hecho posible que desde los años 90 el protagonismo de esta vía de transmisión haya caído un 70 por ciento, aunque sigue siendo el mecanismo más frecuente de transmisión (53 por ciento), seguido por la transmisión sexual (38 por ciento de los casos).
Las actuaciones preventivas se han extendido también a otros sectores especialmente vulnerables, como las personas que trabajan en la prostitución y, más recientemente, en programas orientados a los inmigrantes, añadió la titular de Sanidad.
La presentación de la campaña se enmarcó en una jornada convocada por la Fundación Anti-Sida España (FASE) en la que se abordaron aspectos tanto sociales y asistenciales como científicos. José Fernández Quero, de Apoyo Positivo, una ONG que intenta dar respuestas ágiles a los afectados en el área de Madrid, señaló que habían detectado casos de discriminación. La ministra se refirió también a ello y reivindicó «el derecho de todos a vivir, a continuar su vida social, profesional y afectiva sin sufrir ningún tipo de discriminación. Hay que promover el cambio social necesario para evitar el estigma».
Para espantar posibles temores basados en prejuicios xenófobos, Francisco Parras, secretario del Plan Nacional sobre el Sida, afirmó que «el problema del sida es autóctono en España. Tres de cada mil españoles podrían llevar la enfermedad a otro país».
Una vacuna se prueba en España
La voz de los cientificos estuvo representada por los doctores Eduardo Fernández Cruz, jefe del Servicio de Inmunología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, y Rafael Nájera, investigados del Instituto de Salud Carlos III, centro de referencia internacional.
Fernández Cruz coordina desde 1996 trece hospitales españoles que colaboran en la investigación de la vacuna terapéutica del doctor Jonas Salk, descubridor de la vacuna contra la poliomielitis. Se trata de utilizar virus del sida inactivos -de la cepa A en el caso de la investigación española- para estimular el sistema inmunológico de las personas infectadas por VIH. Precisamente, el próximo mes comienza una nueva fase de este estudio, en el que participan más de cien pacientes.
« La comunidad científica está realizando un gran esfuerzo en la búsqueda tanto de vacunas profilácticas o preventivas (para población no infectada) como terapéuticas (para quienes ya han contraído la infección)», explicó Fernández Cruz. «Se trata de aumentar las defensas inmunológicas, una vez que el agente infeccioso entra en contacto con el organismo o cuando ya está replicándose, para obtener respuestas eficaces que inhiban el virus, destruyan las células infectadas y evitar que se implante el virus o que progrese el sida».
«Nosotros, después de cinco años, hemos sido capaces de que nuestros pacientes elaboren respuestas inmunológicas que reconocen el virus y las céllulas infectadas. Y hemos visto que los pacientes tratados con la vacuna, además de recibir tratamiento con antirretrovirales, están más protegidos que los que sólo reciben antirretrovirales. En esta próxima fase, los pacientes abandonarán este último tratamiento y sólo recibirán la vacuna, que se administra cada tres meses. Veremos los resultados dentro de un año o quince meses. Sabremos si esos efectos que hemos visto de respuesta se da también en ausencia de los antirretrovirales, si el organismo es capaz de ejercer un control sobre el virus y hasta qué punto. Ahora, sabemos que podemos aumentar las defensas en pacientes que ya están infectados».
Rafael Nájera, que trabaja en el estudio genético del virus, comentó que «en los nuevos focos de explosión, como Europa del Este y Asia, se ha detectado la presencia de VIH híbridos o recombinantes. En el sureste asiático se detectaron por primera vez en Tailandia. En China, ahora son preponderantes estos virus híbridos, que en los próximos diez años pueden causar más de 40 millones de nuevos casos (no sólo en este país, sino también en otros vecinos). Ocurre así también en algunos países de Iberoamérica, como Argentina, Brasil y Chile. En Europa occidental, el subtipo dominante es el B, mientras que en Cuba hay un mosaico enorme». ¿Y en España? «En Galicia se ha detectado un VIH-AG». En Asia predomina el subtipo E; en África, el A y el C.
Según indicó Fernández Cruz, «intentamos ver si nuestro preparado es capaz de reconocer esas cepas a través de lo que se llama reacción cruzada con otros antígenos de otras cepas. Y hemos visto que sí: con la B, con la E y con la C».
Rafael Nájera lanzó una llamada de atención: «Hasta ahora pensábamos que, una vez infectados por un tipo de VIH, no podrían reinfectarnos otros. Pero en la Conferencia Internacional de Barcelona de julio pasado se confirmó que existe la reinfección e, incluso, la superinfección».
Fuente: ABC, 28/11/02. MARGARITA DÍAZ. MADRID.