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HACE unos años surgió del análisis de
unos pocos una incógnita en la sociedad, una incógnita que parecía
haberla inventado Pitágoras para darle nombre a toda una generación de
individuos, los jóvenes de los 90. Cómo siempre en la historia, cada vez
que se le intenta poner una etiqueta a los adolescentes, estos acaban por
demostrar lo contrario. Nosotros (según los grandes expertos), éramos jóvenes
sin ideales, esclavos de la videoconsola, estudiantes de fotocopias, éramos
insolidarios, caprichosos, presumidos, nihilistas, virtuosos del monosílabo...
Se nos trataba como habitantes anestesiados de la tierra, es decir, 'la
Generación X'. ¡A falta de marcianos aparecimos nosotros! (ya lo decía
Manuel Rivas en su artículo). Esto era más bien un fiel reflejo de
los analistas que de los analizados. ¿Creíais que nos íbamos a quedar
parados cuando observáramos cómo las grandes marcas pagaban más a los
que anunciaban sus productos que a los 30.000 trabajadores indonesios que
los producían? ¿De verdad pensábais que caeríamos en la trampa de una
publicidad que te vende un mensaje engañoso para adquirir productos en
masa hechos por 'nuevos esclavos', la mayoría de las veces menores de 13
años que trabajan sin poder mear en horario laboral? Todo esto se nos ha quedado atrás,
hemos pasado por encima de preconceptos realizados a priori sin argumentos
a ser protagonistas de la realidad del siglo XXI. Ahora pasamos a la generación
posterior, la de 2000; ésta tampoco se puede quedar sin etiquetas. Al
principio resultaba ser la generación más preparada de toda la historia,
y de buenas a primeras tenemos a los jóvenes más 'ignorantes', que se
manifiestan en contra de la L.O.U. sin leerla, que salen en los medios de
comunicación como una pandilla de agresivos sin valores cívicos, que les
gusta mucho la juerga y, por ende, también la huelga (conceptos
confundidos por los 'doberman' de educación de este país)... Pues lo que
pasa es lo mismo de lo mismo. ¡Otra vez vuelve a ocurrir! Cuando esta
generación analiza la realidad y teme por su futuro, aparece la mandamás
en educación poniendo una etiqueta a más de 200.000 cabezas
manifestantes (no daré número exacto no me vaya a equivocar y no cuente
a mi amigo Rafa, muy cabreado porque dice que a él no le contaron) y de
una 'bofetada' llama 'paletos de universidad' a quienes se manifestaron en
contra... Pero, ¿y los que no lo hicieron? ¿tampoco han leído la ley?
¿Entonces quién lo ha hecho?... Y si es así, ¿cómo han trabajado
estos dioses de la educación durante esta etapa con esta generación que
no lee ni las leyes? ¿Es que en su primera intención estaba el objetivo
de que la mayoría de esta generación fuese ignorante y se han dado
cuenta de que le ha salido rana? ¿Por eso quieren controlar la
universidad? ¿Para formar ignorantes que no se manifiesten? La incógnita se despejó, los ignorantes les salieron rana, preveo que la de 2010 será la definitiva. Fuente: Hoy, 23/11/2001. |