MARCIANO MARTIN RIOMALO
Si usted es joven, se va a casar o está en trámites de hacerlo, está de enhorabuena. José Hernández, propietario de dos fábricas de embutidos y jamones ibéricos, una en Sotoserrano (Salamanca) y otra en la alquería de Riomalo de Abajo, propone fomentar los matrimonios con un suculento regalo: subvencionará las bodas a las parejas que se establezcan en poblaciones del sur de la sierra de Francia, en Salamanca, o en Hurdes.
El fin es claro y simple: contribuir el asentamiento de la población, ya que como el mismo benefactor reconoce: "en estas localidades hay muchas personas con edades superiores a los treinta años y no se casan", y remarca: "estoy dispuesto a pagar parte de los gastos de las bodas con el fin de aumentar la población en estos municipios pequeños".
El empresario afirma que también costeará los gastos de la luna de miel de las parejas en hoteles y la manutención y los pañales de los niños que nazcan a partir de enero del 2002 y por un periodo de seis meses.
El chacinero no desvela, sin embargo, cuánto dinero piensa gastarse en esta iniciativa, ya que está a la espera del eco que tenga su propuesta para concretar luego más la oferta.
No obstante, ya hay una condición: uno de los dos miembros de la pareja debe ser de Las Mestas, Riomalo de Abajo y Caminomorisco, en Extremadura, o bien de Sotoserrano y Rebollosa, en la provincia de Salamanca.
OTROS APOYOS
Por otro lado, varios empresarios del sector de la hostelería, entre
ellos Jesús Domínguez, de Riomalo, consultados por EL PERIODICO también
se han mostrado dispuestos a colaborar con la iniciativa, que consideran
muy afortunada, y manifiestan que es una forma más de lograr que las
personas de entre treinta y cuarenta años se animen a casarse y a
aumentar así la población.
En la parte salmantina, el alcalde de Sotoserrano, Octavio Pérez
(PP) acogió, en declaraciones a Efe, con satisfacción la propuesta,
aunque opina que sería más acertado ofrecer un empleo.