La consejera de Trabajo, Violeta Alejandre, ha informado que el decreto por el que se regulan las ayudas al empleo público incluye una batería de empleo en la que se va a invertir más de 6,2 millones de euros para que los ayuntamientos contraten a unas 1.200 personas.
El objetivo es dinamizar los recursos locales, que tienen un gran interés para generar empleo en el mundo rural. Ya se ha trabajado con medidas formativas y ahora se trata de generar puestos de trabajo para los parados de larga duración y para quienes encuentran más dificultades para acceder al empleo. Para esto, en las zonas rurales la Junta no vincula únicamente el empleo a la agricultura, aunque no desconoce la importancia del peso agrícola en el mundo rural, y ha calificado como “una aberración” la anunciada reforma del sistema de subsidios agrarios por desempleo. “Se castiga -argumentó- a quienes están generando estabilidad de población en el mundo rural y se trata de, poco a poco, hacer desaparecer el subsidio, este año impidiendo el acceso y el próximo haciendo salir a una parte de los que están en él”. Los contratados serán en un 50% mujeres y en la misma proporción hombres. Con estos nuevos 1.200 empleos, este año la Junta ha trabajado en la creación de 3.000 puestos de trabajo. Madrid, primera de España, está en el puesto 40, entre 211.
Dicen que ni un voto irá al partido que suprima tal subsidio
Se ha venido hablando constantemente que tal vez la única comarca de Extremadura donde todo el mundo es propietario, sea la comarca de Las Hurdes. Cierto es ello, pero la verdad es que son propietarios de minifundios, que, si en tiempos sostuvieron mal que bien una economía de subsistencia, hoy en día no dan para cubrir las necesidades de la vida moderna, aunque haya algunos que cojan muchos kilos de cerezas o de aceituna de mesa. Por ello, la inmensa mayoría de esta gente figuran como jornaleros del antiguo PER, hoy rebautizado como AEPSA.
No es que esos subsidios agrarios hayan sido la panacea para la comarca hurdana, pues dicha comarca no deja de perder población, pero sí han evitado, posiblemente, un despoblamiento dramático, pues entre estas ayudas y otros escasos ingresos agropecuarios, las rentas familiares venían posibilitando cierto enraizamiento en estos pueblos. Pero, ahora, con la polémica suscitada por la inminente desaparición del AEPSA, los ánimos están más que caldeados, y todo son maldiciones y amenazas.
Se habla de que ni un solo voto irá a parar, por parte de la gran masa de obreros agrícolas de Las Hurdes, en las próximas elecciones municipales y autonómicas, al partido responsable de lo que ellos consideran una flagrante injusticia con los más débiles. Y afirman esto a tenor de que si bien los jornaleros se quedarán sin subsidio, no obstante los grandes terratenientes seguirán cobrando las ayudas europeas y serán los únicos beneficiarios del medio rural. Consideran estos jornaleros hurdanos que, con estas medidas, el Gobierno español se ha descentrado por completo, echando mano de alternativas propias de la derecha más dura y reaccionaria, que castigan a los más necesitados y favorecen a los poderosos.
Despoblación
La desaparición del AEPSA llevaría aparejado, en lo que a esta zona se refiere, una galopante despoblación, que convertiría a la comarca en una reserva de belleza y animales salvajes, para que los terratenientes que reciben las subvenciones europeas emprendan las correspondientes monterías. Así opina la práctica generalidad de los hurdanos, quienes no piensan quedarse de brazos cruzados ante tamaña injusticia.
6.250 extremeños han perdido la opción al subsidio agrario
El Gobierno extremeño reitera que la reforma laboral impuesta en mayo por el Consejo de Ministros significa que no percibirán esa ayuda «quienes quieran empezar a trabajar en el campo», que la Junta cifra ya en 6.250 personas desde mayo, y lo perderán también «quienes hoy lo cobran, porque, al endurecer las condiciones para cobrarlo, tienen la puerta abierta para salir y, lo más injusto, habrá jornaleros que tendrán protección por desempleo y otros que no, realizando el mismo trabajo, tan sólo por haberlo solicitado antes o después de su reforma».
Respecto a la afirmación de que este sistema de mantenimiento de la renta en el campo extremeño y andaluz «no ha sido capaz de generar nuevas oportunidades de empleo» en veinte años, la Junta extremeña dice, que «además de proteger a los trabajadores del campo, el subsidio agrario les permite quedarse en sus pueblos, con lo que contribuyen al mantenimiento del empleo de los autónomos del medio rural, al realizar sus compras en comercios y encargar trabajos a albañiles, electricistas, carpinteros, etc. con lo que este subsidio, indirectamente, además de protección sí genera empleo».
Una limosna por un derecho
«Nos miente también con la renta activa de inserción, y aún pretende que se le agradezca esta opción. Esta renta es una caridad, una limosna que ahora sustituye al subsidio agrario, que es un derecho de los trabajadores, los jornaleros lo son, a estar protegidos cuando el campo hace sus paradas, como lo tienen el resto de trabajadores cuando su fábrica para o los marineros en parada biológica».
Escuelas Taller
«Nos quiere hacer creer que la salida del joven del medio rural está en las Escuelas Taller y Casas de Oficio, cuando antes él y sus compañeros de gobierno decían que no valían para nada por haberlas creado el gobierno socialista. Tanto antes como ahora, son programas de formación-empleo que han demostrado su utilidad, pero no son la solución para proteger a los que vendimian cuando esta labor termina y no pueden encadenar otra tarea agrícola.
Generaría mucho empleo un plan financiado como el de Hunosa, un plan que apoye la transformación agroalimentaria, un plan que demandamos en Extremadura desde hace muchos años y que el gobierno de Aznar boicotea».
Dentro del Plan de Empleo
La Junta recuerda que las escuelas Taller y las Casas de Oficio funcionan en la región extremeña dentro del IV Plan de Empleo de la comunidad, «plan que nos permite crecer por encima de la media nacional tanto en términos económicos como en creación de empleo, mientras el Plan de Empleo Nacional escasea recursos y actuaciones para Extremadura».
Finalmente, la Junta afirma que «nada de esto sustituye al derecho de los trabajadores a la protección por desempleo; ésta siempre debe existir, aunque tuviéramos pleno empleo y no se usara».
Fuente: Hoy, 24/04/02, Hoy 27/10/02 - LAS HURDES - FÉLIX BARROSO GUTIÉRREZ - Hoy 1/11/02 REDACCIÓN BADAJOZ