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Hemos encuadrado nuestro estudio dentro del Asociacionismo
Informal.
Territorialmente nos
centramos en la Plaza Mayor de Cáceres,
lugar asiduo de concentración para celebrar el botellón. Hubiera sido
interesante conocer otros "botellones" de Cáceres, pero la
realidad es que es el único lugar donde dónde se celebra con estas
características[1].
Solamente en los meses de Julio, Agosto y Septiembre, se traslada a la
zona llamada del Paseo Alto, parque natural abierto, junto a la Plaza de
Toros. ¿Por qué este cambio?
Todos los informantes aducieron la misma causa: en la Plaza Mayor
de Cáceres hace mucho calor en
verano y es preferible zonas más frescas. Fue fácil comprobar como la
estructura cerrada del ágora principal cacereña y sus enlosados de
granito, favorecen la conservación del calor. Paradójicamente los
asiduos del botellón prefieren la plaza el resto del año porque les
sirve de cobijo (los soportales) en caso de lluvia y frío, aunque también
aquí tienen mayor facilidad de
acceder a los diferentes puntos de venta de la bebida. ¿Había
alguna razón más?, nosotros interpretamos que había una razón
subyacente que ninguno de los informantes, tal vez por pudor, se
atrevió a comentar: con el verano y aunque sea un tópico, las relaciones
sociales tienden a ser mayores porque se sale más a la calle, se pasea,
se conocen nuevos grupos, etc. y por añadidura las relaciones
íntimas esporádicas son más numerosas que en invierno. Está claro que la
zona del Paseo Alto favorece enormemente las relaciones sexuales entre los
grupos que conforman el botellón. Nos encontramos, por tanto, con una dualidad
basada en: q
Invierno-Otoño-Primavera:
zona cerrada, cobijo, frio, : Plaza Mayor. q
Verano: zona
abierta, calor, expansión, etc.: Parque Paseo Alto. La
delimitación del estudio etnográfico a la plaza nos ha facilitado el
seguimiento que se ha efectuado de los diferentes periodos por los que
transcurre el desarrollo del "botellón", así mismo ha sido más
factible observar y analizar el "ritual" que conlleva la compra
de las bebidas, iniciar el botellón, la distribución de grupos, etc. Nuestro
trabajo de campo llevó consigo también una
acotación temática propiciada, sobre todo, por contar con un periodo
escaso, aunque representativo, para realizar este estudio. Nos hemos
centrado principalmente en cinco
aspectos, donde incluimos algunas de las cuestiones que nos planteamos
y planteamos a los informantes: ¨
Hábitos de Consumo
de Alcohol.
¿ Quiénes van al botellón? ¿Estudian? ¿Cuáles son sus
rendimientos académicos? ¿Viven con su familia? ¿Qué hacen entre
semana? ¿Qué hábitos se tienen en casa en cuanto al consumo del
alcohol? ¿Cuáles son las razones que inducen a los chicos a beber en el
botellón? ¿Saben sus padres que sus hijos van al botellón? Etc. ¨
Hábitos a la hora de
beber.
¿Es necesario el alcohol para divertirse? ¿Con qué frecuencia
beben alcohol? ¿Cuándo parar de beber? ¿Beben alcohol sólo cuando
hacen botellón? ¿Para qué lo hacen? ¿Cómo lo hacen, en grupos,
parejas, etc.? ¨
Conocimientos sobre
el Alcohol. ¿Qué conocimientos tienen los jóvenes sobre el alcohol y sus efectos? ¿Conocen realmente las consecuencias del alcohol para la salud? Etc. ¨
Problemas con el
alcohol.
¿ Los han visto alguna vez sus padres borrachos? Etc. ¨
Alternativas al
Botellón. ¿Conocen las alternativas que se han ofrecido últimamente en su ciudad? ¿Qué alternativas sugieren ellos al botellón? Etc. [1] De haber contado con más tiempo para realizar este estudio etnográfico hubiera sido fundamental desplazarse a otros botellones de la región para utilizar una metodología comparativa que nos hubiese dado una interpretación aún más ajustada de este fenómeno. Esperamos que futuros estudios tengan en cuenta este aspecto. |