iii. objetivos e hipótesis. 

            Desde el principio nos marcamos una serie de objetivos e hipótesis, pues partimos de la base de que cualquier estudio etnográfico debe tener un cuerpo teórico previo en el que basarse, siempre abierto, evidentemente, a las modificaciones que el propio trabajo de campo nos vaya dictando. 

            Nuestros objetivos fueron: 

d     Objetivo General

·        Conocer más de cerca la realidad del botellón de Cáceres 

d     Objetivos específicos a verificar: 

·        Comprobar que el botellón se ha convertido en un valor cultural justificado por sí mismo. 

·        ¿El consumo de alcohol actúa como eje de la sociabilidad en la juventud?

·       ¿ Es resultado de la adopción de patrones de conducta de los adultos? ¿Refleja su sociabilidad o se inspira en modelos importados?   

            En relación directa con los objetivos anteriores, planteamos la siguiente hipótesis: 

            La  “Cultura del botellón” no nace como un hecho aislado, sino que se hace y responde o está relacionado directamente con factores de orden social tradicionales, toda una serie de costumbres hechas tradición y actitudes colectivas que favorecen el beber.