plan cacereño de seguridad activa: 

Puesto en marcha en el mes de noviembre de 2001, en el marco de los excesos relacionados con los hábitos de diversión del fin de semana. El vandalismo nocturno y los actos de gamberrismo, un fenómeno característico relacionado con el botellón y los efectos negativos de los hábitos de diversión nocturna basados en el consumo de alcohol, es una de las principales preocupaciones  tanto de las autoridades, como del vecindario y comerciantes de la zona centro. El plan se ha iniciado en tres frentes:

  1. Control de horario de cierre de los bares. 
  2. Mediciones de alcoholemia. 
  3. Vigilancia y acciones especiales de la Policía Local en los itinerarios nocturnos de la 'movida', entre la Plaza Mayor y la zona de la Madrila, lugares en los que abundan los bares y establecimientos semejantes, y son paso de gran cantidad de jóvenes durante los fines de semana.