papel de la familia en el comportamiento antisocial en los centros:

Manuel Moreno Olmedilla abrió el curso de la UNED 'Familia: respuestas educativas y sociales', con una ponencia sobre el papel de la familia en el comportamiento antisocial en los centros escolares. El profesor de la UNED calificó de «malas noticias» para la sociedad y la escuela la renuncia que la familia ha hecho de su papel como educador en favor del profesorado y aboga por abordar la situación trabajando desde ambas partes «para que nos veamos como los principales aliados» e impulsar, de paso, la educación pública como gran factor de cohesión social. «Profesores y padres tienen que verse como aliados»

Juan Manuel Moreno Olmedilla destacó la necesidad de que profesores y padres, escuela y familia, trabajen conjuntamente «como los principales aliados» para abordar los comportamientos antisociales en el ámbito educativo. El profesor de la UNED abogó por recuperar «ese espíritu» que precedió a la aprobación de la Lode, durante la transición democrática y «que ambas partes cedan y rectifiquen y se den cuenta de que se necesitan totalmente». «Esa, añadió, es la única dirección, aun sabiendo que los profesores tienen razones sobradas para hacer el análisis de la dejación de los padres; y los padres, también, para pedir que los docentes asuman su responsabilidad y sean más que meros instructores»

Moreno Olmedilla dejó claro que quienes han renunciado al papel de educador, «son las familias y eso, son malas noticias para la sociedad y para la escuela, porque ha habido una especie de dejación expresa, desviando esa responsabilidad a los profesores y eso es muy mala noticia, porque estos no reaccionan bien y los principales perjudicados son nuestros hijos que sufren un grado de desatención y abandono que, luego, es causa de muchos problemas». El profesor Moreno pidió, en este sentido, un nuevo diálogo entre familia y escuela «para seguir impulsando la educación pública como gran factor cohesionador de nuestra sociedad, porque por la vía del desencanto, no se va a ninguna parte».

Sociedad sensibilizada

Respecto a la situación a los comportamientos violentos en la escuela, rechazó que estén relacionados con el grado de desarrollo social. «Ahora, dijo, da la impresión de que estamos ante una de estas plagas de carácter supranacional que se contagia de país en país y de que estamos ante una enfermedad contemporánea a la que no se pueden cerrar las fronteras, pero lo que yo creo y explico es que estamos ante una sociedad mucho más sensible y preocupada por todos estos temas que antes». Al igual la violencia doméstica, cree Moreno Olmedilla que «hace 15 años no existía ésta, ni en la escuela, pero ahora estamos en una sociedad más atenta cuyo servicio educativo llega al total de la ciudadanía y eso tiene un coste».

De ahí que considere «un poco imprudente» hacer un análisis comparativo de los comportamientos antisociales en la escuela basándose en las estadísticas o en comparaciones con otros países. «Es algo, concluye que lo lleva el sistema educativo, porque estamos ante uno que es masivo y democrático y que no es más que un espacio en el que está todo el mundo y no es que se refleje la sociedad, es que aparecen en igual medida e intensidad que los demás conflictos característicos de esa sociedad».
Juan Manuel Moreno Olmedilla. 

FUENTES: Basado en un artículo recogido del periódico Hoy, el día 3 de Julio de 2001.