VIOLENCIA ESCOLAR E INDISCIPLINA:

Opinión. EL ARTICULO DEL DIA.  ADRIAN VIVAS GALAN  Presidente del sector de Enseñanza de CSI-CSIF
 

Hace unos días el sector de Enseñanza de CSI-CSIF ha organizado unas jornadas europeas en las que han participado destacados dirigentes del sindicalismo independiente y profesional europeo, así como otras personalidades de la universidad y de la Administración educativa.

 

El objetivo de este seminario ha sido analizar y buscar soluciones a estos graves problemas que se dan actualmente en el mundo educativo.

 

La violencia y la indisciplina azotan a la enseñanza en Europa y aún no se ha analizado a fondo su etiología ni se han aportado soluciones, a pesar de los atentados que con toda impunidad están sufriendo alumnos y profesores contra su dignidad personal y profesional.

 

En cuanto a su causa, se habla de entorno social, de problemas de desarraigo, de movimientos población con las inmigraciones, inmadurez o madurez inadecuada de los alumnos, desmotivados por estar escolarizados en unos niveles educativos que no se corresponden con su preparación, permisividad de la sociedad y de los propios centros, medios de comunicación que sistemáticamente transmiten programas con mensajes de violencia, etc.

 

Indudablemente sin erradicar estas lacras no puede impartirse una enseñanza de calidad. Las dificultades del profesorado han aumentado; a las numerosas funciones asignadas tradicionalmente hay que añadir otras que antes dependían directamente de la familia y que ésta ha delegado en los profesores. De una interrelación entre la familia y el sistema educativo, se ha pasado a la 'dimisión' de la familia como agente educador.

 

A la enseñanza se le exige que prevenga y solucione todos los problemas que aquejan a la sociedad. De ser un instrumento básico, cuya única finalidad era preparar para la vida, se ha pasado a otro que solucione todos los problemas sociales, esperándose del profesor que sea una especie de superhombre que pueda con todo, y además sin respaldo de nadie. Debemos educar para la paz, para la sexualidad, para la prevención contra la droga, contra los embarazos no deseados, para la solidaridad, para los valores patrióticos, para la felicidad, contra el 'botellón', etc. Tarea difícil de cumplir por el profesorado, máxime si tenemos en cuenta que en términos generales se siente agredido por la sociedad y por el propio sistema.

 

Si a todo esto añadimos que los profesionales de la enseñanza no tienen la tranquilidad de saber que la responsabilidad civil en el ejercicio de sus múltiples funciones queda cubierta por el Estado, es fácil comprender el estado anímico de los profesores.

 

Los profesores esperamos y deseamos que la futura Ley de Calidad ponga remedio a esta situación modificando la carta de derechos y deberes de los alumnos y dando más competencias a los claustros de profesores y a los órganos unipersonales de dirección, en detrimento de los consejos escolares, amén de corregir los graves problemas que ha traído consigo la implantación de la Logse en aspectos básicos como la promoción automática, la comprensividad hasta los 16 años, la ausencia de itinerarios, la indisciplina, etcétera, que están degradando el nivel educativo y la convivencia en nuestros centros.

Fuente: artículo publicado en el Periódico Extremadura el 14 de Marzo de 2002.