El flujo de entrada de inmigrantes legales en España se redujo en 2001. El número de inmigrantes registrados el año pasado, 231.700, cuadriplicó el escaso crecimiento natural de los españoles y ayudó a compensar el envejecimiento de la población y la demanda del mercado laboral.
El 1 de enero de 2002, España contaba con 40.409.300 habitantes, es decir, 287.700 más que a principios del año anterior. De estos nuevos habitantes, 231.700 eran inmigrantes y sólo 56.000 bebés nacidos en nuestro país, que con un índice de 1,25 hijos por mujer es, junto con Italia, el que registra la fecundidad más baja de la UE. El saldo migratorio español sólo fue superado el año pasado en la UE por Alemania, con 262.000 nuevos inmigrantes, aunque con una población superior en más del doble a la española. Francia, por ejemplo, sólo registró 60.000 entradas de ciudadanos extranjeros.
España tuvo en 2000 el crecimiento más fuerte de la Unión en las cifras de la inmigración legal, 0,88% en un solo año, pero ello fue debido a la regularización masiva de inmigrantes sin papeles decidida anteriormente por el Gobierno. En 2001, este indicador se situó en 0,58%, según Eurostat.
En el conjunto de la Unión Europea, la población aumentó el 0,4% en 2001: tres cuartas partes de este crecimiento se debieron a la inmigración y sólo una cuarta parte al crecimiento natural (la diferencia entre nacimientos y defunciones), según los datos recopilados por Eurostat.
Un estudio presentado en febrero del año pasado por esta oficina comunitaria aseguró que el envejecimiento de la población provocará fuertes descensos de la población activa en Italia, Alemania y España entre 2010 y 2025.
En nuestro país, la caída podría alcanzar el 6,6% en el conjunto y el 21,4% en el País Vasco. Para corregir esta tendencia, la UE considera necesario adoptar medidas que aumenten el porcentaje de la población activa, alargando la vida profesional y facilitando la movilidad, y promover la inmigración legal. Cerca de 1,2 millones de extranjeros residen legalmente en España, es decir, menos del 3% de la población. En Alemania, este porcentaje alcanza el 9%, en Austria el 9,1 y en Holanda roza el 10%.
Fuente: