EL GOBIERNO ENDURECE SU POLITICA DE INMIGRACION y solicitará visados a iberoamérica

España negocia con el resto de estados de la Unión Europea (UE) ampliar el número de países a cuyos ciudadanos se les exigirá visado, según han explicado a este diario fuentes del Ministerio del Interior. Aunque la lista no está cerrada, la mayor parte de candidatos a entrar en la misma son países latinoamericanos en crisis que se han convertido o corren el riesgo de convertirse en grandes emisores de emigrantes hacia Europa. Ecuador es el candidato más firme, aunque también figuran como probables Argentina, Venezuela, Bolivia y Chile.

La medida se enmarca en el endurecimiento de la política de inmigración del presidente del Gobierno, José María Aznar, tras la eclosión electoral del discurso xenófobo de Jean-Marie Le Pen. Uno de los pilares de este giro de la política migratoria del Gobierno de José María Aznar es la anunciada reforma de la ley de extranjería.

LOS LAZOS CON AMERICA LATINA

Debido a los lazos que España pretende mantener con Latinoamérica y al gran número de protestas que generó el precedente de Colombia, el Gobierno no quiere aparecer como promotor de la iniciativa, aunque en realidad es uno de sus impulsores. Ayer mismo, fuentes de Asuntos Exteriores atribuyeron la propuesta a "fuertes presiones de países comunitarios que acusan a España de facilitar la entrada de latinomericanos". Por el mismo motivo, se descarta que la decisión vaya a tomarse durante el semestre de presidencia española, que finaliza el mes de junio.

La realidad es que tanto las autoridades comunitarias como las españolas han llegado a una conclusión en los últimos meses: la verdadera puerta de entrada de la inmigración ilegal no son las costas del Sur de Europa. Por más espectacular que parezca, el goteo diario de llegada de pateras no resiste la comparación con el número de extranjeros que se cuelan por los aeropuertos.

Entran como teóricos turistas y sólo están obligados a llevar un mínimo de dinero --mil dólares (unos 1.123 euros)-- para sus gastos de estancia. Un requisito relativamente fácil de cumplir, ya que las mafias se encargan de facilitarlo. Una vez en España, se convierten en inmigrantes irregulares en busca de trabajo en el mercado negro y a la espera de obtener los ansiados papeles para regularizar su situación.

EVOLUCION DE LOS FLUJOS

Así se explica que en apenas dos años el número de ecuatorianos residentes en España se haya multiplicado por más de cinco, llegando ya casi a 100.000. Algo parecido sucedió con los nacionales de Colombia, que de un número insignificante han pasado a más de 50.000.

Un crecimiento que fuentes de Interior aseguran que se ha detenido desde que la Unión Europea acordó exigir visado a los colombianos. La obtención de un visado de turista no es fácil. Hay que acreditar ante la embajada española solvencia económica y su concesión se presta a arbitrariedades. Acaban viajando sólo los ricos.

Para la mayoría de los países con más inmigrantes en España ya rige el visado. Marruecos, China, República Dominicana, Pakistán, Cuba, Perú y Argelia son países emisores de inmigración frente a los que la UE se blinda poniendo el máximo de trabas para que sus nacionales nos visiten exigiendo visado. Sólo hay dos excepciones, Rumanía y Polonia, que seguirán siéndolo en calidad de miembros de la UE.

Estamos pillados por excesiva retórica en el pasado y falta de habilidad en el presente para resolver los nuevos problemas

hermanos, pero un poco menos

Aunque sea evidente que España no puede acoger a toda la población de América Latina, y que por la vía del turismo toda América Latina puede acabar intentando afincarse en España, me parece mal la fórmula elegida por el Gobierno para evitar el problema. Exigir visado a los turistas sudamericanos crea una discriminación en contra de unas relaciones profundas que no merecen esta barrera

Otra cosa distinta es que España devuelva a sus países a quienes abusen del visado turístico. Pero lo que cruje es el fracaso de una ley de extranjería que tiene pocos meses de vida y demuestra no servir para nada.

Fuente: el Periódico Extremadura, 15/05/02. M. VILASERO / M. SCHWARTZ / MADRID. OPINION/ ANTONIO FRANCO. Periodista