conclusiones: barómetro del cis junio / 02 -
inmigración / delincuencia:
- La inmigración se ha consolidado como la tercera preocupación de los
españoles -después del paro y el terrorismo- con una tendencia creciente. El
83, 6% dice que sólo se debería permitir la entrada de quienes tengan contrato
de trabajo y un 59, 6% cree que hay relación entre este fenómeno y la
inseguridad ciudadana.
- La inmigración era un problema inexistente para los españoles hasta
septiembre de 2000. Desde entonces -en que fue citada por un 7% de los
encuestados por el CIS- no ha dejado de subir puestos en la escala de
preocupaciones nacionales, hasta consolidarse en el tercer puesto con un 28%
-cinco puntos más que en mayo-, sólo por detrás del paro -68,3%- y el
terrorismo -53%-. La conclusión que el Gobierno extrae de este dato, y del
resto de los aportados por esta encuesta, es que hay «una preocupación
intensamente creciente» de los españoles ante la inmigración. De hecho, aunque
el 87,2% de los encuestados -2.494- dice que «toda persona debería tener
libertad para vivir y trabajar en cualquier país, aunque no fuera el suyo» y
de que un 51,4% opina que «en España se necesitan trabajadores inmigrantes»
-nueve puntos menos que hace un año-, acto seguido un 53,8% -doce puntos más
que hace un año- afirma que el número de personas procedentes de otros países
que viven en España «son demasiados» -un 34,7 señala que son bastantes, pero
no demasiados- y el 83,6% se muestra partidario de «permitir la entrada sólo a
aquellos que tengan un contrato de trabajo» -los partidarios de las exigencias
legales han subido cinco puntos respecto del año anterior y hasta 24 respecto
de 1993-.
- Según esta encuesta, el 59,6% de los encuestados dice estar muy o bastante
de acuerdo con que «hoy en día, en España, existe una relación entre
inseguridad ciudadana e inmigración». No obstante, los españoles no se
consideran racistas, ya que sólo un 0,3% señala estas actitudes como un
problema que le afecte personalmente.
- Cuando se interroga sobre el grado de simpatía hacia los nacionales de
otros países, los norteafricanos, con mención expresa a los marroquíes,
aparecen en el último lugar. A la cabeza de esa simpatía se sitúa a los
europeos occidentales, latinoamericanos y portugueses -curiosamente excluidos
de las dos categorías anteriores-. Y preguntados sobre a quién darían
preferencia a la hora de facilitar su permanencia en España, los marroquíes
también ocupan el último lugar, junto con los asiáticos, mientras que la
preferencia se decanta rotundamente -52,5%- hacia los iberoamericanos y los
europeos del Este -21,3%-.
- Con carácter general, el 47,5% dice que personalmente trata a los
inmigrantes «como si fueran españoles», pero, al mismo tiempo, el 57,8% opina
que el resto de los españoles les tratan con «desconfianza» o «desprecio» y
sólo un 13,7% con esa «normalidad» que atribuye a sus propias conductas.
- Un rotundo 81,9% se muestra partidario de una política común de la Unión
Europea sobre la inmigración, con el horizonte de que seguirá aumentando el
número de extranjeros en España -mucho para el 50,1% y algo para el 36.6%-.
- En cuanto a los hábitos y costumbres, el 66,7% dice que le parece bueno
que los inmigrantes mantengan su lengua y sus costumbres aunque aprendan las
nuestras, y el 74.5% asegura que no le importaría nada que sus hijos
compartieron colegio con hijos de inmigrantes. El 52,2% dice tener relación
con inmigrantes por motivos de «trabajo» y un 41,4% afirma que le parece
positivo para el país de recepción que haya inmigrantes -el 28,9% lo juzga
«más bien negativo»-.
Fuente:
- Datos del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)
correspondiente a junio.
- ABC, 02/08/02.