El difícil equilibrio entre la contención de
flujos y la necesidad de trabajadores
La ONU advierte a los países miembros de que necesitan acoger a 44
millones de inmigrantes para mantener su crecimiento y garantizar sus
pensiones.
ALEMANIA | AUSTRIA | BÉLGICA | ESPAÑA | FRANCIA | HOLANDA | IRLANDA | ITALIA | LUXEMBURGO | PORTUGAL | REINO UNIDO
Dentro
de los Estados miembros de la Unión Europea, los derechos de inmigración
y las leyes de asilo difieren sustancialmente de un país a otro.
La ONU ha advertido a Europa de la necesidad de abrirse a la inmigración
para mantener su crecimiento y proteger las pensiones. De hecho, según
Eurostat, Europa necesita unos 44 millones de inmigrantes hasta 2050
para superar este bache.
Pese a esta advertencia, un informe posterior dela OCDE detecta medidas
endurecedoras de las políticas de inmigración en la mayoría de las
naciones europeas. Esta tendencia dará pie a una legislación
comunitaria armonizada (aplicable en todos los países miembros) que
podría ver la luz en un periodo inferior a 3 años.
El número de inmigrantes llegados a los países de la Unión Europea en
el 2000 ha sido de 816.000, casi 100.000 personas más que en 1999.
Proceden en su mayoría del Magreb, Turquía, India, África
subsahariana y los Balcanes.
En total se estima que 3 millones de personas viven clandestinamente en
el Viejo Continente; medio millón residen en Francia, cerca de 300.000
en España y otros 235.000 en Italia.
De forma paralela, según el informe anual del Observatorio Europeo del
Racismo y la Xenofobia, aumentan cada año los casos de violencia
racial, discriminación y delitos de grupos neonazis en todos los países
de la Unión Europea.
Un 33% de los europeos se consideran "muy" o "más
bien" racista y el Eurobarómetro considera que las razones para
este aumento de la xenofobia se debe principalmente al temor al paro y
la seguridad en el futuro y a un malestar generalizado ante las políticas
gubernamentales y las condiciones sociales.
Alemania:
más de 7 millones de inmigrantes, 24 por cada 1.000 habitantes
En el 2000 entró en vigor la ley de doble nacionalidad. Dos mujeres
turcas dieron a luz el primer día de enero del 2000 y se beneficiaran
de esta ley aprobada por el Parlamento alemán en 1999. Esta nueva
oleada legislativa trata de promover la integración de la segunda y
tercera generación de inmigrantes.
El número de violentos de ideología ultraderechista aumenta cada año;
hay casi 9.000 personas fichadas como ultras peligrosos, en su mayoría
procedentes de la antigua Alemania oriental. Uno de cada cuatro jóvenes
es muy racista y evita el contacto con los inmigrantes.
Los emigrantes irregulares que son detenidos en las fronteras alemanas
son expulsados de inmediato, aunque pueden pasar cierto tiempo en zonas
de tránsito especialmente habilitadas en puestos fronterizos. Alemania
tiene convenios con todos sus vecinos, que le permiten expulsar al
territorio de éstos a quienes intentan entrar ilegalmente en el país.
Si el inmigrante no lleva documentos, el procedimiento puede llevar
meses, porque primero hay que establecer la identidad del detenido. El
irregular tiene derecho a recurrir a los tribunales frente a la decisión
administrativa de expulsarlo.
Austria:
1 inmigrante por cada 1.000 habitantes
El discurso xenófobo de Jörg Haider llevó a su partido de extrema
derecha (FPÖ) al gobierno del país en febrero de 2000. El informe de
los tres sabios que se desplazaron a Austria por mandato de la UE para
analizar los efectos del cambio de Gobierno en la defensa de los
derechos humanos y en la situación de los extranjeros concluyó que el
nuevo Ejecutivo estaba siendo fiel a la legislación vigente sobre
extranjería.
Cada año, una orden administrativa establece cuotas para la admisión
de ciudadanos de terceros países (no residentes en la UE). La disposición
administrativa del año 2000 limita a un máximo de 7.860 el número de
permisos de asentamiento, que se distribuyen entre los diferentes
Estados federados. La Ley austríaca otorga a los extranjeros residentes
en Austria un derecho a la reunificación familiar. Sin embargo las
personas que desean unirse con sus familiares están sometidos al régimen
de cuotas fijadas por la orden administrativa de asentamiento.
Pese a todo, en Viena siguen registrándose denuncias por episodios de
racismo que afectan principalmente a personas de origen africano.
Bélgica:
20 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
No existen cifras oficiales sobre el número exacto de inmigrantes y
refugiados que viven en Bélgica en situación irregular, pero se
calcula que puede haber entre 50.000 y 75.000 personas. En los últimos
tiempos la mayoría de los inmigrantes que llegan proceden de Ucrania y
de países centroeuropeos como Eslovenia y Eslovaquia.
Hasta la llegada hace un año y medio del Gobierno liberal de Guy
Verhofstadt, Bélgica fue uno de los países comunitarios donde con más
saña se ha perseguido a los irregulares con encarcelamientos, tácticas
agresivas y deportaciones. La Ley de Extranjería aprobada en diciembre
de 1999 permitió a varios miles de inmigrantes y a sus familias obtener
permiso de residencia tras demostrar que vivían en el país al menos
durante seis años antes de la fecha límite del 1 de octubre de 1999
(cinco si tenían hijos en edad escolar).
En el año 2000, la inmigración ilegal creció un 60% con respecto a
1999 según cálculos de la policía belga, pese al aumento de los
controles en las fronteras y la campaña policial contra las mafias.
España:
1 inmigrante por cada 1.000 habitantes
Según datos provisionales de Eurostat, en España hay 1 inmigrante por
cada 1000 habitantes, un porcentaje bastante bajo comparado con el resto
de la Unión Europea, sólo por encima de las tasas de Finlandia y
Francia. Los inmigrantes trabajan en su mayoría en economías
sumergidas. Se les paga menos, trabajan en peores condiciones,
recibiendo menos del sueldo mínimo exigido por ley. En muchos casos
carecen de vivienda digna.
España es uno de los países de la Unión Europea con más inmigrantes
irregulares. De los tres millones de personas que viven clandestinamente
en Europa, medio millón residen en Francia, cerca de 300.000 en España
y otros 235.000 en Italia.
Francia:
1 un inmigrante por cada 1.000 habitantes
En 1999 Francia regularizó a casi un 70% de los inmigrantes que
pidieron documentación. Fue el resultado de la lucha de los sin
papeles, que hizo tambalearse a la derecha. Los irregulares no han sido
expulsados, al menos de manera organizada y masiva, pero su situación
es precaria. Entre 1991 y 1997 se recurrió a las expulsiones, a veces a
través de vuelos charter, pero en la actualidad esa es una práctica
abandonada.
No se han previsto disposiciones legales para asegurar la educación de
los hijos de refugiados aunque sí han disminuido las trabas para
conseguir la reagrupación familiar. Durante 2000 se han sucedido
agresiones a magrebíes y problemas en la educación infantil por el uso
de velos islámicos en clase.
Holanda:
3 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
De su crecimiento demográfico, la mitad es debida a los nacimientos de
niños inmigrantes.
El Gobierno prevé conceder un permiso de residencia de tres años que
sería indefinido posteriormente.
Irlanda:
6 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
Los inmigrantes tienen derecho a traerse a sus familias. La mitad del
crecimiento demográfico en Irlanda se debe a los inmigrantes.
Italia:
3 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
En estos momentos Italia fija un cupo anual variable (en torno a 60.000
personas el último) de trabajadores extracomunitarios que son admitidos
en el país. Un decreto de 1999 permite obtener la residencia permanente
a los inmigrantes con más de cinco años de residencia legal en el país.
En cuanto a los irregulares, la ley prevé la reclusión de estas
personas en un centro de acogida donde permanecen hasta ser
identificados y una vez establecida su nacionalidad se les repatría.
Cuando esto no es posible, quedan en libertad.
El Gobierno de centro-izquierda concedió en 1999 una regularización
extraordinaria que permitió a más de 200.000 inmigrantes obtener el
permiso de residencia legal. Tuvieron que presentar una oferta de
trabajo y demostrar su presencia en Italia con anterioridad a la
promulgación de la ley. La cifra de inmigrantes irregulares supera las
300.000 personas.
En el año 2000, el numero de inmigrantes que fijó en Italia su
residencia aumentó en un 13,8%, y en un 23% en lo que se refiere sólo
a menores de edad. En la actualidad, los extracomunitarios que viven en
este pais son 1.270.000 respecto a los 800.000 de hace 10 años.
Luxemburgo:
114 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
Los refugiados no tienen derecho a traerse a su familia mientras que en
Bélgica e Irlanda sí pueden hacerlo.
Cuenta con un estricto control fronterizo para evitar a las entradas
clandestinas pese a que el 70% de su crecimiento demográfico es debido
a la llegada de inmigrantes.
Portugal:
1 inmigrante por cada 1.000 habitantes
Las autoridades no han previsto disposiciones legales para asegurar la
educación de los hijos de refugiados. Los inmigrantes trabajan en su
mayoría en economías sumergidas. Se les paga menos, trabajan en peores
condiciones, recibiendo menos del sueldo mínimo exigido por ley. En
muchos casos carecen de vivienda digna y viven hacinados o en chabolas.
Reino
Unido:
2 inmigrantes por cada 1.000 habitantes
Un 10% de los inmigrantes son devueltos a sus países de origen porque
su solicitud de asilo se debía a la falta de empleo en su lugar de
origen.
En marzo del 2000, el Gobierno anunció que expulsará a los refugiados
que exploten a sus hijos para la mendicidad porque no necesitan
ejercerla gracias a las ayudas sociales que les concede el Estado. Éstas
son para conseguir trabajo y vivienda. Además, ofrece clases de inglés
a los inmigrantes que las soliciten.
El Gobierno regularizó en el año 2000 a 30.000 refugiados y
demandantes de asilo llegados antes de 1995, cifrados en 70.000. No se
ha regularizado a los inmigrantes ilegales económicos, que son 50.000.
Inmigrantes 'sin papeles' en Europa
ESPAÑA: España es uno de los países de la Unión Europea con más inmigrantes irregulares (cerca de 300.000). El proceso de regularización culminado en el año 2000 ha permitido a unos 140.000 legalizar su situación. Otros 60.000 verán revisado su caso tras ser rechazados.
ALEMANIA: Se calcula que un millón de personas vive sin regularizar. Tras las restricciones de los últimos años, el Gobierno rojiverde de Schröder ha prometido una reforma legal que beneficiará a tres de los 7,3 millones de extranjeros.
FRANCIA: El Gobierno ha regularizado a 83.000 de los 140.000 sin papeles identificados. Se calcula que hay otros 300.000 sin contabilizar. En 1997 fueron deportados 7.200 inmigrantes sin regularizar.
ITALIA: Tras su entrada en el espacio de Schengen en 1999 registró una gran afluencia de extranjeros que llevó al Gobierno a abrir un cupo de 38.000 permisos con posibilidades de ampliación. En 1995 se regularizó a 200.000 con una amnistía. Se estima que hay 235.000 sin papeles.
REINO UNIDO: El Gobierno regularizó en el año 2000 a 30.000 refugiados y demandantes de asilo llegados antes de 1995, cifrados en 70.000. No se ha regularizado a los inmigrantes ilegales económicos, que son 50.000.
España admite muchos menos inmigrantes regularizados anuales que los otros grandes países de la Unión Europea y es el estado comunitario, junto con Finlandia, que menos inmigrantes recibe en proporción a su población,
España recibió en el 2000 una inmigración neta de 20.800 personas. Esto representa nueve veces menos que Italia, siete veces menos que Gran Bretaña, cinco veces menos que Alemania y casi tres veces menos de Francia. Italia, Gran Bretaña y Alemania concentran más del 60% de la inmigración recibida durante el 2000.
La inmigración neta en España equivale a 0,5 personas por cada 1.000 habitantes. Sólo Finlandia tiene un índice tan bajo, que es casi la mitad de Francia (0,9), el tercer país con menor nivel de inmigración.
El volumen de inmigración en Alemania se ha reducido a la mitad respecto a la década pasada hasta situarse en 1,3 por cada 1.000 habitantes. Austria, Suecia, Grecia y Francia también han registrado un fuerte descenso de la inmigración desde la mitad de los 90. Luxemburgo es el país que proporcionalmente tiene una mayor inmigración (8,3 personas por cada 1.000 habitantes), pero proceden básicamente de Portugal y otros países de la UE.
España es, asimismo, uno de los pocos estados de la UE donde el crecimiento natural de la población (nacimientos menos fallecimientos) es más elevado que la inmigración neta. Los otros países donde se produce ese mismo fenómeno son Holanda, Portugal y Finlandia. Por el contrario, sin la inmigración, la población habría disminuido en Alemania, Italia, Grecia y Suecia.
La inmigración es desde hace años el principal aporte al incremento de población de la UE. Pese al aumento de nacimientos (1%) y la disminución de los fallecimientos (-1,9%), el crecimiento natural representa sólo un tercio del aumento de la población de la UE. La inmigración neta ascendió en el 2000 a 680.400 personas.
INMIGRANTES NO EUROPEOS
La mayoría de los inmigrantes en los estados miembros de la UE proceden de países extracomunitarios. Sólo en Luxemburgo, en Bélgica y en Irlanda, los inmigrantes europeos superan en número a los procedentes de países ajenos a la UE.
La mayor proporción de inmigrantes extracomunitarios se produce en Italia, donde representan el 71% del total.
Las costas del
sur de la Península y de Canarias registraron en el año 2000 la mayor
afluencia de inmigrantes de la historia; más de 15.000 personas fueron
detenidas y decenas de ellas perdieron la vida en el intento
El tráfico
de pateras entre las costas africanas y el territorio español
experimentó durante el año 2000 un crecimiento exponencial respecto a
años precedentes. El Estrecho de Gibraltar vivió el mayor tráfico de
pequeñas embarcaciones conocido hasta entonces; decenas de personas que
buscaban una oportunidad en la otra orilla perdieron la vida.
A finales de diciembre, la cifra de inmigrantes que habían intentado
entrar en el país por vía marítima superaba los 15.000 (15.365),
lejos de los 3.569 interceptados durante todo el año 1999, según la
Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración. Un
tercio de estos inmigrantes son mujeres que en muchos casos llegan en
avanzado estado de gestación.
Estos inmigrantes llegaron en más de 780 pateras interceptadas en las
costas del Estrecho. Los datos no incluyen a los que lograron colarse ni
a los que entraron legalmente por las fronteras con dinero suficiente y
visado de turista para estar tres meses. Tampoco se contabilizan los
desaparecidos ni las decenas de inmigrantes fallecidos en naufragios.
Durante el año 2000, el ocupante de patera ha sido en su mayoría
subsahariano (Nigeria, Ghana y Sierra Leona), mientras que en el 99 eran
los magrebíes los más numerosos.
Al margen de los problemas de atención puestos de manifiesto con el
colapso de los centros de acogida y de las comisarías de los puntos de
llegada, la repatriación hacia estos países representa grandes
problemas ya que, al contrario de lo que ocurre con Marruecos (país con
el que España tiene firmado un convenio), la expulsión no es posible
en menos de 72 horas.
Otras formas de llegada a la Península
Pese a que las pateras son el medio más frecuentado por quienes
intentan alcanzar nuevas oportunidades para subsistir, hay otras fórmulas,
también arriesgadas, de probar suerte.
Camiones y furgonetas. Muchos inmigrantes, en su mayoría jóvenes o
adolescentes sin medios para pagar a las mafias, cruzan el Estrecho
ocultos en los bajos o en los remolques de los camiones que llegan a
España a bordo de transbordadores. Esta práctica, que ha llevado a un
endurecimiento del control de los vehículos procedendes del norte de África,
les permite llegar a zonas del centro y del norte de la Península.
En ocasiones, son también las mafias las que organizan viajes
clandestinos en furgonetas. El 20 de junio de 2000, la Guardia Civil
interceptó en Mijas (Málaga) una furgoneta con 37 inmigrantes sin
papeles hacinados en su interior. Llevaban cuatro días sin apenas comer
y beber y viajaban agolpados en la caja de la furgoneta, cerrada con
llave y de apenas seis metros cuadrados de superficie y dos de altura.
Los 33 marroquíes y 4 argelinos tuvieron que forzar la puerta para que
entrara un poco de aire. El vehículo, alquilado, procedía de Cádiz y
presumiblemente se dirigía a Murcia.
Los vehículos desplazados por las atracciones de feria que durante los
veranos hacen escala en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla
suelen servir también de improvisado escondite. Durante el 2000, la
policía detuvo a 300 personas que intentaron llegar a España por este
medio.
Barcos pesqueros y de transporte. Los barcos son interceptados en medio
del Mediterráneo por las patrullas costeras en busca de inmigrantes.
Los marineros son detenidos.
Fuente: Conclusiones del Informe publicado el 28 de mayo de 2002 por Eurostat (oficina de estadísticas comunitarias), recogidas por el Periódico Extremadura, 29/05/02.