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integración educativa, un reto y una necesidad. Los incidentes en el Colegio Público Juan Morejón de Ceuta, una muestra agravada de las dificultades de la escolarización de niños inmigrantes Según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en el curso 99/2000 había unos 100.000 alumnos inmigrantes matriculados en centros públicos o concertados. Entre los 96.694 adscritos a la enseñanza no universitaria, 40.820 acuden a centros de Primaria. El porcentaje de escolares extranjeros matriculados en las distintas comunidades autónomas es de media un 1,4% del total, excepto en Madrid, donde es de de un 2,5% (aproximadamente 25.000 niños inmigrantes escolarizados). Asimismo, cinco comunidades autónomas escolarizan al 80% de los hijos de inmigrantes que hay en España, según un informe presentado por CC OO basado en datos del curso 96/97. Las comunidades con más de un 50% de los escolares son Cataluña y Madrid, que alfabetizan principalmente a los niños de zonas más deprimidas. Mientras, Canarias tiene una mayoría de hijos de europeos y Valencia y Andalucía tratan con todas las nacionalidades. Un 70% de los inmigrantes africanos estudian en Cataluña y Madrid, aunque en esta comunidad también se acoge a muchos estudiantes de Latinoamérica. Otra estimación es que de los 33.000 alumnos con fracaso escolar, un 10% son inmigrantes, y que 3 de cada 4 estudian en la escuela pública, un 90% de los africanos y un 80% de los procedentes de Latinoamérica. Los principales problemas de integración detectados en estos alumnos inmigrantes fueron principalmente: El Ministerio de Educación, junto a las Comunidades Autónomas, trabaja en un Plan Estatal de Atención Educativa de Alumnos inmigrantes, elaborando un registro desglosado por nacionalidad y nivel educativo en cada comunidad autónoma, ya que la escolarización de la población inmigrante es diferente en cada territorio español. También prevé la creación de un programa específico de formación al profesorado. El conflicto del colegio Juan Morejón de Ceuta En noviembre de 2000, el colegio público Juan Morejón de Ceuta se convirtió en foco de interés informativo. Cerca de un 65% de los padres de los alumnos se negaba a enviar a sus hijos a clase para mostrar su rechazo por la escolarización de 30 niños marroquíes.
En Vitoria, en febrero de 2000, el Gobierno vasco quiso fusionar en uno dos colegios, el Ramón Bajo y el Santa María para optimizar recursos. Las asociaciones de padres de alumnos, otros organismos e incluso el alcalde se opusieron porque los dos centros son un ejemplo de integración y educación multicultural. El 64% de los alumnos son hijos de inmigrantes, la mayoría magrebíes, y sus padres han encontrado problemas para matricularles en otros colegios públicos. Persisten las zonas de sombra La integración de la población escolar emigrante presenta otras zonas de sombra. El reparto de alumnos extranjeros entre los centros públicos y concertados adolece de grandes desequilibrios, dado que algunos centros subvencionados no ofrecen la posibilidad de formación en las diferentes religiones, como hacen los públicos y como establece la LOGSE y la LODE. Asimismo, el analfabetismo como problema social vuelve a la sociedad española con el aumento de la población inmigrante. Según el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, un 2,7% de la población sufre este problema y, aunque es una cifra residual, está creciendo por los inmigrantes. Los mayores problemas se detectan en los marroquíes del norte y de zonas rurales y sobre todos en el colectivo de mujeres, que suelen estar alejadas de la educación por las imposiciones culturales. Entre los latinoamericanos, las mujeres de países andinos y dominicanas son las que tienen más problemas con el aprendizaje. Sin embargo, los inmigrantes chinos tienen más facilidad porque normalmente saben inglés además de su idioma y eso les facilita su educación en España. |